San Martín se quedó con las manos vacías en Mataderos: un gol sobre el final selló otra caída
¿Pensaban que lo tenían controlado? Un error y una expulsión lo cambiaron todo: los detalles de la tarde negra de San Martín en Mataderos.
San Martín volvió a tropezar en Mataderos y dejó escapar un partido que tenía controlado. Ante un Nueva Chicago que no ofreció demasiado, el equipo tucumano cayó 2 a 1 y sumó su segunda derrota consecutiva en la Primera Nacional.
El encuentro, disputado en el estadio República de Mataderos, tuvo como punto de inflexión la expulsión de Santiago Briñone a los 62 minutos. Hasta ese momento, el conjunto dirigido por Alejandro Orfila había sido ampliamente superior, pero la inferioridad numérica terminó pesando y una desatención defensiva en el tramo final sentenció el resultado.
¿Cómo se desarrolló el partido?
La jornada arrancó con incertidumbre por las intensas lluvias que azotaron el Área Metropolitana de Buenos Aires. Sin embargo, el campo respondió bien y permitió que el juego se desarrollara con normalidad, aunque con algunos sectores anegados.
Desde el inicio, San Martín mostró sus intenciones: presionó alto, recuperó rápido la pelota y generó situaciones claras antes de los diez minutos. El arquero local, Luciano Jachfe, se convirtió en figura mucho antes de que terminara la primera etapa.
Orfila había dispuesto los cambios esperados: el regreso de Víctor Salazar tras cumplir la suspensión y el ingreso de Mauro Verón por Diego Diellos, quien no estuvo por acumulación de tarjetas.
Con Gabriel Carabajal manejando los tiempos y Álvaro Véliez y Bruno Cabrera muy activos por las bandas, el "Santo" dominaba el desarrollo. Pero cuando parecía más cerca de abrir el marcador, un error en la salida permitió que Thiago Ocampo eludiera a Nahuel Manganelli y definiera desde un ángulo cerrado para el 1 a 0.
La reacción no tardó: una buena combinación por izquierda terminó con asistencia de Véliez para Verón, que definió cruzado y estableció el merecido empate. San Martín siguió siendo superior, e incluso desde las tribunas reclamaban a los jugadores de Nueva Chicago por su falta de actitud.
La expulsión que cambió todo
El complemento comenzó con los mismos protagonistas, pero el trámite se modificó rápidamente. San Martín perdió claridad y el local empezó a adelantarse algunos metros, aunque sin encontrar caminos claros.
Todo cambió a los 62 minutos: Briñone llegó tarde a una dividida y vio la tarjeta roja. Con un hombre menos, el equipo tucumano resignó protagonismo y se dedicó a defender un empate que resultó insuficiente.
Orfila intentó renovar el mediocampo, pero los cambios no lograron torcer la tendencia. Cuando el partido entraba en su tramo decisivo, una desatención en un tiro de esquina permitió que Simón Pérez apareciera en el primer palo para convertir el 2 a 1.
En los minutos finales, San Martín fue por el empate y reclamó una mano dentro del área que el árbitro Gabriel Gutiérrez decidió no sancionar. No alcanzó.
La derrota deja al "Santo" con tres partidos sin ganar y dos caídas al hilo, lo que frena el envión que había conseguido en el inicio del ciclo de Orfila. La próxima fecha será clave para recuperar la confianza.