Sangriento asalto en Quilmes: apuñalaron a una empleada y escaparon con la recaudación
Una empleada de una pastelería de Quilmes fue atacada a puñaladas durante un asalto. ¿Qué pasó con el agresor? Los detalles del violento episodio que conmocionó a la zona.
Una empleada de una pastelería del centro de Quilmes terminó con heridas de consideración tras ser atacada a puñaladas por un delincuente que simuló ser un cliente para asaltar el local. El violento episodio, que mantiene en vilo a los comerciantes de la zona, ocurrió la semana pasada en Manjar Deli House, un establecimiento ubicado en Humberto Primo 385.
Según las primeras averiguaciones, el agresor ingresó al comercio con total naturalidad y fingió querer hacer un pedido de comida. Sin embargo, en cuestión de segundos, su actitud cambió por completo: se abalanzó sobre la joven que atendía detrás del mostrador, la amenazó y comenzó a golpearla en el rostro sin piedad.
La situación escaló rápidamente a un nivel de violencia extrema. En medio de la refriega, el maleante sacó un cuchillo y le provocó un corte en el cuello a la víctima, que intentó resistirse pero no pudo evitar que el sujeto la sometiera por la fuerza. Tras apoderarse del dinero de la recaudación, el atacante huyó del lugar a toda velocidad, antes de que las autoridades pudieran llegar.
La trabajadora, cuya identidad no fue revelada, recibió asistencia médica de urgencia y fue trasladada a un centro de salud de la zona. Si bien las heridas causadas por los golpes y el arma blanca fueron de consideración, la joven permanece estable y fuera de peligro, aunque todavía se encuentra en estado de shock por lo vivido.
¿Qué se sabe del agresor?
Las fuerzas policiales desplegaron un operativo para dar con el paradero del sospechoso, que hasta el momento no fue identificado. Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que el atacante podría presentar problemas de salud mental, una circunstancia que determinarán las pericias judiciales correspondientes en las próximas horas.
El hecho generó una enorme preocupación entre vecinos y comerciantes de la zona céntrica, quienes reclaman mayor seguridad ante la escalada de violencia que se vive en la ciudad.