Santa Cruz despide a la mujer que rescató su historia: el adiós a Carla García Almazón
Décadas de trabajo, una ordenanza clave y un museo que no existiría sin ella: así fue el legado de Carla García Almazón, la referente del patrimonio que Santa Cruz despide.
La reconocida especialista en patrimonio cultural falleció en Río Gallegos y generó un profundo pesar entre quienes compartieron con ella décadas de trabajo por preservar la memoria de Santa Cruz. El Club Británico de Río Gallegos, una de las instituciones que la despidió, destacó su rol clave en la organización de su museo y en la restauración de su edificio histórico.
"Extrañaremos su profesionalismo y sobre todo su don de gente", expresaron desde la entidad al acompañar a su familia en este difícil momento.
Una vida dedicada a conservar la memoria santacruceña
La trayectoria de Carla García Almazón estuvo ligada durante décadas a la defensa del patrimonio de Santa Cruz. Se desempeñó al frente de la Dirección de Patrimonio Cultural de la provincia, desde donde intervino en proyectos de conservación, planes de manejo, protección de bienes arqueológicos y recuperación de edificios históricos.
Ya en 2005 aparece como especialista a cargo de cursos de conservación y restauración de obras en el Museo de Arte Eduardo Minnicelli de Río Gallegos, destinados a museólogos, arquitectos, historiadores, restauradores y trabajadores del ámbito cultural.
Su trabajo tuvo fuerte presencia en la protección del patrimonio arquitectónico de la capital provincial. En 2020 participó junto al Municipio en las tareas para reglamentar y poner en funcionamiento la Ordenanza 7070 de Protección del Patrimonio Cultural, y coordinó acciones relacionadas con edificios, monumentos y espacios históricos. Ese mismo año encabezó la documentación histórica del antiguo bar Sol de Mayo, donde planteó la necesidad de conservar fotografías, testimonios y registros de lugares que desaparecen físicamente pero integran la memoria colectiva de la ciudad.
Saint-Exupéry, Cueva de las Manos y el patrimonio subacuático
Entre los numerosos proyectos en los que participó estuvo la recuperación del legado de Antoine de Saint-Exupéry en Río Gallegos. Desde Patrimonio Cultural intervino en la puesta en valor y refuncionalización del museo dedicado al escritor y aviador francés dentro del predio del Aeroclub, declarado Monumento Histórico Provincial.
Su labor se extendió también a Cueva de las Manos, uno de los sitios de mayor valor cultural de Santa Cruz. García Almazón formó parte de la comisión asesora encargada de trabajar sobre la protección y gestión del sitio declarado Patrimonio Mundial, junto con organismos provinciales y nacionales. También participó de los planes vinculados a Cerro de los Indios, en Lago Posadas, considerado uno de los principales sitios arqueológicos de la provincia.
Otro de los campos en los que tuvo activa participación fue el patrimonio cultural subacuático. En 2023 trabajó junto a referentes de Tierra del Fuego, Chubut, Río Negro y Buenos Aires en un proyecto regional que tenía a Santa Cruz como protagonista, especialmente por la importancia histórica de la corbeta Swift de Puerto Deseado. Su recorrido incluyó además tareas relacionadas con la preservación del histórico Marjory Glen, naufragado en Punta Loyola en 1911, uno de los símbolos patrimoniales vinculados a Río Gallegos.
La Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos también la registró como delegada por Santa Cruz, reflejo de una trayectoria que excedió el ámbito local y provincial.
El recuerdo del Club Británico
En su despedida, el Club Británico destacó no solamente sus conocimientos profesionales sino especialmente su calidad humana. Carla colaboró con la institución en tareas de conservación, fue fundamental para organizar el museo que hoy reúne parte de la historia del club y acompañó técnicamente la restauración del edificio.
La institución hizo llegar sus condolencias a su madre, Teresita Almazón Guatti; su esposo, Gustavo Pas; y sus hijos, Laureano y Constantino.
Su fallecimiento deja una profunda tristeza entre familiares, amigos y quienes compartieron con ella el trabajo cotidiano por proteger sitios, documentos, edificios y recuerdos que forman parte de la identidad santacruceña. Buena parte de su vida profesional estuvo dedicada precisamente a eso: evitar que la historia de Santa Cruz desapareciera con el paso del tiempo. Su trabajo permanece hoy en museos, sitios arqueológicos, edificios recuperados y proyectos de conservación distribuidos a lo largo de la provincia.