Santa Cruz despide a la mujer que rescató su patrimonio: de la Cueva de las Manos al legado de Saint-Exupéry
Carla García Almazán dedicó su vida a rescatar la historia de Santa Cruz: la Cueva de las Manos, naufragios y edificios centenarios. Dos instituciones la despidieron con un mensaje que estremece.
La Secretaría de Estado de Cultura de Santa Cruz confirmó el fallecimiento de Carla Daniela García Almazán, quien estuvo al frente de la Dirección de Patrimonio Cultural y se convirtió en una de las referentes más importantes de la conservación histórica en la provincia.
Su carrera estuvo atravesada por la defensa de bienes que hoy forman parte de la identidad santacruceña: desde sitios arqueológicos reconocidos en todo el mundo hasta edificios, museos y naufragios. También tuvo un rol activo en la formación de otros profesionales y en el asesoramiento a organismos públicos y organizaciones de la comunidad.
Una vida dedicada a la gestión del patrimonio
García Almazán desarrolló gran parte de su trayectoria dentro de la gestión pública. Desde la Secretaría de Estado de Cultura participó en procesos de protección de sitios arqueológicos, conservación de colecciones y recuperación de espacios con valor histórico.
Además, representó a Santa Cruz ante la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos, un ámbito desde el que impulsó iniciativas para jerarquizar y proteger el patrimonio provincial.
Su trabajo no se limitó a una sola disciplina: intervino en patrimonio arqueológico, arquitectónico, urbano, industrial y subacuático, a lo largo de distintos períodos históricos.
La Cueva de las Manos y otros sitios clave
Uno de los espacios donde dejó su marca fue la Cueva de las Manos del Río Pinturas, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Allí integró equipos orientados a su protección y gestión, articulando con organismos provinciales, municipales y especialistas en conservación.
También trabajó en acciones vinculadas al Cerro de los Indios, en Lago Posadas, y en la preservación de materiales arqueológicos de la antigua colonia española de Floridablanca, en Puerto San Julián.
Bajo el agua: la corbeta Swift y el Marjory Glen
El patrimonio marítimo y subacuático fue otra de sus áreas de trabajo. Participó en acciones relacionadas con la corbeta Swift, naufragada en Puerto Deseado, y en iniciativas regionales para fortalecer la conservación de sitios arqueológicos sumergidos.
En el caso del Marjory Glen, en las costas de Punta Loyola, impulsó un trabajo técnico para analizar el deterioro de la estructura metálica del antiguo buque y evaluar alternativas para su conservación.
Edificios históricos y patrimonio urbano
La conservación de edificios también ocupó un lugar central en su carrera. En Río Gallegos participó en proyectos relacionados con el Aeroclub y el espacio que recuerda el paso de Antoine de Saint-Exupéry por la Patagonia. Brindó asesoramiento sobre protección del patrimonio urbano y aplicación de normativas para preservar inmuebles de valor histórico.
Entre otras iniciativas, trabajó sobre documentación histórica del antiguo Bar Sol de Mayo y en gestiones vinculadas a la histórica Capilla de los Escalanos, en El Chaltén.
El adiós de la cultura y del Club Británico
Desde la Secretaría de Estado de Cultura la despidieron con un mensaje cargado de reconocimiento: “Despedimos con profundo respeto a una Licenciada Restauradora y referente del patrimonio cultural, quien se desempeñó como directora de Patrimonio en el Complejo Cultural Santa Cruz”.
El organismo también destacó su aporte a la preservación, conservación y puesta en valor de los bienes culturales de Santa Cruz, y su acompañamiento en procesos de defensa de la identidad provincial. Además, hicieron llegar sus condolencias a familiares, amigos, compañeros y seres queridos.
El Club Británico de Río Gallegos, del que Carla Almazán era socia, también la despidió. Desde la institución resaltaron su aporte profesional al patrimonio del club: tuvo un papel fundamental en la organización de su museo y asesoró durante la última restauración del edificio histórico.
“Extrañaremos su profesionalismo y sobre todo su don de gente”, expresaron desde la entidad al acompañar a la familia.
Formación y divulgación
Su actividad también incluyó la capacitación de otros. En 2005 dictó cursos sobre conservación y restauración de obras de arte en el Museo de Arte Eduardo Minnicelli de Río Gallegos, destinados a profesionales de museos, arquitectura, historia y gestión cultural.
Participó además en actividades de formación sobre legislación del patrimonio cultural para docentes y actores del sistema educativo, y en la difusión de programas de becas y herramientas de investigación. También formó parte de jornadas vinculadas a los museos de Santa Cruz.
“Carla, tu compromiso con el patrimonio y la cultura de Santa Cruz permanecerá en nuestra memoria”, cerró la Secretaría de Estado de Cultura en su mensaje de despedida.