Santa Cruz: el 99% de los incendios en las zonas más críticas no empezó solo
¿Sabías que en las zonas más críticas de Santa Cruz casi ningún incendio se prende solo? El dato que cambia toda la estrategia de prevención, en la nota.
Un relevamiento en más de 430 mil hectáreas de Santa Cruz determinó que casi la totalidad de los incendios registrados en cuatro áreas prioritarias tuvo origen humano. El dato surge del Plan de Prevención de Incendios Forestales de la provincia, que ya acumula 98 propuestas de acción.
El estudio abarcó 434.232 hectáreas distribuidas en cuatro zonas consideradas especialmente sensibles: la Cuenca Carbonífera, que incluye Río Turbio y 28 de Noviembre; la zona rural de El Calafate y Península de Magallanes; El Chaltún, la subcuenca del río De las Vueltas y Lago del Desierto; y Lago Posadas junto al valle del río Oro.
En esas áreas, aproximadamente el 99% de los incendios analizados tuvo origen antrópico. Las principales causas relevadas son las actividades recreativas y la negligencia o el uso incorrecto del fuego.
Qué muestran los mapas de riesgo
El trabajo permitió elaborar mapas para detectar sectores con riesgo alto y muy alto, que se usarán para definir dónde concentrar las medidas preventivas. Además, más del 70% de las personas consultadas consideró que el lugar donde vive es vulnerable frente al fuego.
El diagnóstico fue desarrollado con participación del Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP), el Consejo Agrario Provincial, la FAO y organismos nacionales.
Las 98 medidas que se proyectan
Del proceso participativo surgieron 98 propuestas, organizadas en cinco líneas de intervención: infraestructura preventiva; señalización y ordenamiento; comunicación y difusión; monitoreo y gestión preventiva; y capacitación.
Entre las iniciativas aparecen la instalación de más de 40 carteles e indicadores de peligro de incendio, intervenciones para reducir vegetación combustible, mejoras en sectores donde se utilizan fogones o calentadores, campañas de prevención y capacitaciones.
También se proyecta trabajar con escuelas y docentes para incorporar contenidos sobre recursos naturales, biodiversidad y prevención de incendios.
En El Chaltén, por ejemplo, se propuso desarrollar herramientas para determinar con mayor precisión el tipo y la cantidad de vegetación combustible existente y evaluar qué sectores necesitan intervenciones. También se contempla el uso de una chipeadora itinerante para reducir acumulaciones de material vegetal.
La ejecución, recién en 2027
Las acciones previstas todavía no están completamente aprobadas. El plan deberá atravesar una última evaluación técnica y financiera antes de que se definan las inversiones que efectivamente serán ejecutadas.
La implementación está proyectada para 2027, con financiamiento vinculado al programa de Pago por Resultados REDD+ y el Fondo Verde para el Clima.
El diagnóstico deja una conclusión central para cada temporada de incendios en Santa Cruz: en las cuatro zonas estudiadas, el factor humano aparece detrás de prácticamente la totalidad de los incendios relevados, por lo que buena parte de la estrategia estará concentrada en evitar que el fuego llegue siquiera a comenzar.