Santa Cruz en la mira: uno de cada cinco deudores ya está en mora crítica
¿Sabías que Santa Cruz está entre las provincias con mayor morosidad del país? El mapa del BCRA revela cifras alarmantes y un departamento en el foco. Descubrí qué hay detrás del sobreendeudamiento.
Un informe elaborado con datos oficiales del Banco Central encendió las alarmas en la Patagonia. Santa Cruz figura entre las provincias con mayor morosidad financiera del país, con una tasa que trepa al 20-25%.
El mapa interactivo, desarrollado por el Centro de Estudios de la Ciudad y la Fundación Ever, se basa en información de la Central de Deudores del BCRA y revela que uno de cada cinco deudores provinciales acumula atrasos superiores a 90 días.
¿Qué muestra el mapa sobre Santa Cruz?
El departamento Lago Argentino aparece como una de las zonas más vulnerables de toda la Patagonia, con tasas de incumplimiento que también superan el 20%. Según los investigadores, el desfasaje entre los ingresos familiares, el alto costo de vida patagónico y la necesidad de recurrir a créditos para gastos cotidianos explica este escenario.
Muchas familias utilizan financiamiento para cubrir alimentos, servicios, alquileres, combustibles, medicamentos y gastos escolares. Cuando esos compromisos dejan de pagarse durante tres meses o más, pasan a integrar la categoría de mora crítica.
¿Qué significa estar en mora crítica?
No todos los deudores integran esta estadística. La herramienta considera únicamente a quienes presentan atrasos superiores a 90 días, incumplimientos persistentes y obligaciones financieras impagas registradas por el sistema. Esto permite medir el nivel de sobreendeudamiento más severo.
Así queda el mapa nacional de la morosidad
El relevamiento evidencia fuertes diferencias entre provincias. En el nivel más crítico (20% a 25%) se ubican Santa Cruz, Tierra del Fuego, Tucumán, Salta, Jujuy y La Rioja, además de sectores vulnerables de la Ciudad de Buenos Aires como Villa Soldati.
En el grupo de mora media-alta (16% a 20%) aparecen Misiones, Formosa, Chaco, Catamarca, Santiago del Estero, Mendoza, Río Negro y el Gran Buenos Aires. Con mora moderada (14% a 16%) figuran Neuquén, San Juan y Corrientes. Córdoba y Entre Ríos presentan indicadores de 10% a 14%, mientras que La Pampa es la jurisdicción con mejor cumplimiento financiero del país (6% a 10%).
El estudio también revela una fuerte brecha dentro de Buenos Aires: Villa Soldati roza el 20%, mientras que barrios como Colegiales y Coghlan registran índices considerablemente menores, reflejando las desigualdades económicas incluso dentro de un mismo distrito.
¿Por qué aumenta la morosidad?
Uno de los aspectos centrales es el cambio en la forma en que los argentinos acceden al crédito. Muchas personas quedan excluidas del sistema bancario tradicional por empleo informal, ingresos insuficientes o falta de garantías. Ante eso, crece el uso de billeteras virtuales, fintech, financieras no bancarias y préstamos desde aplicaciones móviles.
Estas plataformas ofrecen dinero inmediato con pocos requisitos, pero con tasas de interés más elevadas. Los jóvenes son uno de los sectores más expuestos: dificultades para acceder a empleo formal, ingresos inestables y la facilidad para obtener microcréditos los llevan a un ciclo de refinanciaciones que termina en mora.
El debate sobre la regulación
El trabajo plantea la necesidad de discutir la regulación de los créditos otorgados por fintech y financieras no bancarias. Según los especialistas, se deben proteger a los consumidores, evitar el sobreendeudamiento, mejorar la educación financiera y fortalecer los controles. La falta de supervisión puede profundizar el deterioro financiero de los sectores más vulnerables.
Los datos muestran que Santa Cruz atraviesa uno de los escenarios financieros más complejos del país. El informe vincula el fenómeno al aumento del costo de vida y al crecimiento del crédito informal y digital. Aunque el mapa no identifica casos individuales, refleja una tendencia que evidencia el avance del sobreendeudamiento de miles de hogares argentinos y abre un nuevo debate sobre el acceso al crédito y la sostenibilidad financiera de las familias.