Santa Cruz recupera una traza que llevaba casi 50 años sin trenes: el próximo paso ya tiene nombre
Una traza que llevaba casi cinco décadas sin trenes volvió a moverse y ahora espera a una locomotora que ya tiene fecha de llegada. El detalle que nadie cuenta: hasta dónde piensan llevar las vías.
El plan de reactivación ferroviaria que empuja el Gobierno de Santa Cruz en el norte de la provincia sumará en las próximas semanas una pieza clave: una locomotora que se incorporará a las etapas de trabajo sobre el histórico corredor. La unidad llegará para continuar un proceso que ya dejó atrás la limpieza de la traza, los relevamientos técnicos y las primeras pruebas operativas.
La máquina es una ALCO RSD-35, serie DL-535, diésel-eléctrica y multipropósito. Tiene seis ejes motrices, mide 14,92 metros de largo, 2,74 de ancho y 3,71 de alto, y pesa 79,2 toneladas en orden de marcha. Su configuración incluye dos bogies de tres ejes, con una carga máxima de 13,2 toneladas por eje, pensada para ramales y vías secundarias. Además, carga 2.270 litros de combustible. Se trata de una línea de locomotoras ALCO con larga historia dentro del sistema ferroviario argentino.
El tramo que volvió a moverse
El avance más visible de 2026 se dio en el tramo Jaramillo–Fitz Roy, donde se recuperó infraestructura y luego comenzaron las pruebas sobre las vías. En mayo, el Gobierno Provincial informó que la primera etapa tenía un avance cercano al 90 por ciento y puso en funcionamiento un vehículo bivial adaptado para recorrer la traza y verificar sus condiciones antes de que circulara una locomotora.
Esa instancia permitió las primeras pruebas sobre una vía que no tenía actividad ferroviaria desde 1978. Pero el proyecto no se queda en esos kilómetros: la planificación provincial apunta a recuperar de manera progresiva el corredor Puerto Deseado–Las Heras. En julio, la Subsecretaría de Transporte y directivos de Trenes Argentinos hicieron un relevamiento técnico y evaluaron vías, rieles y durmientes para definir las intervenciones en los tramos que faltan.
La ministra de la Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci, había señalado en mayo que el trabajo iniciado en Jaramillo y Fitz Roy formaba parte de “un proyecto que incluye el ferrocarril desde Puerto Deseado hasta Las Heras”.
Turismo, producción y trabajo local
Durante la puesta en marcha del bivial, el gobernador Claudio Vidal planteó que la recuperación ferroviaria debía ir más allá de lo patrimonial y vincularse con el desarrollo productivo, turístico y logístico de la zona norte. En ese marco, manifestó la intención de terminar de recuperar las vías y conectarlas con Puerto Deseado, usando el ferrocarril como parte de un corredor que integre distintos puntos del norte provincial.
También mencionó la posibilidad de arrancar con transporte de pasajeros y, a futuro, analizar alternativas para el movimiento de cargas y la reducción de costos logísticos. El esquema turístico contempla complementar el recorrido con espacios ligados a la historia y la identidad productiva de cada localidad, entre ellos el fortalecimiento del museo ferroviario de Jaramillo y proyectos temáticos en otros puntos del corredor.
En el reacondicionamiento de las vías previo a la llegada de la locomotora tuvo un rol central el trabajo de los trabajadores de YCRT. El proyecto también abre oportunidades para pequeñas y medianas empresas de la región.
Lo que viene
La incorporación de la ALCO RSD-35 marcará una nueva etapa: primero fueron la limpieza y recuperación de la traza, después las inspecciones, las pruebas con el bivial y los relevamientos en otros sectores del ramal. Ahora, la llegada de la locomotora a Santa Cruz aparece como el próximo paso de un proyecto que nació en Jaramillo–Fitz Roy pero tiene como horizonte recuperar el corredor que históricamente unió Puerto Deseado con Las Heras, integrando infraestructura, turismo, patrimonio y desarrollo productivo para el norte santacruceño.

