Santa Cruz reúne a las fuerzas de elite de Brasil y la región: el dato que pocos conocen
Parecía un encuentro más entre fuerzas de seguridad, pero lo que se destrabó en Santa Cruz no tiene antecedentes: trece delegaciones, dos unidades de elite de Brasil y un temario que incluye un tema del que casi nadie habla. ¿Qué se debate a puertas cerradas?
Santa Cruz se convierte este martes en el epicentro de una disciplina que rara vez sale a la luz: la negociación policial. La Policía de Santa Cruz organiza el primer Encuentro Internacional de Equipos de Negociación Policial, un hito que, según sus impulsores, no tiene antecedentes en la historia de estas fuerzas.
El evento se desarrollará de forma virtual desde las 08:30 y reunirá a trece delegaciones. La organización corre por cuenta del Equipo de Negociación Policial santacruceño, bajo el lema institucional Verbum Habe Potestatem (la palabra tiene poder).
Quiénes participan
La representación federal es amplia: Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Catamarca, Corrientes, Formosa, Misiones, Tucumán, Buenos Aires y los anfitriones de Santa Cruz. En el plano internacional, confirmaron su presencia delegaciones de Ecuador y cuerpos brasileños de alta especialización, entre ellos el GATE (Grupo de Ações Táticas Especiais) y el BOPE (Batalhão de Operações Policiais Especiais), unidades reconocidas por intervenir en escenarios de extrema complejidad.
El formato es dinámico: cada equipo dispondrá de exactamente trece minutos para exponer experiencias, metodologías y balances operativos.
Los ocho ejes de la agenda
El temario abarca los desafíos contemporáneos de la negociación policial. El primer eje aborda la organización y el modelo operativo de cada equipo; el segundo, las intervenciones directas en crisis. El tercero se centra en psicología, perfilamiento de sujetos en conflicto y lectura de conductas bajo presión extrema.
La tecnología aplicada ocupa el cuarto eje, con herramientas de comunicación avanzada, dispositivos de observación y soporte informático en escenarios de toma de rehenes o tentativas de autoeliminación. El quinto eje trata los protocolos de coordinación interinstitucional y la articulación con fuerzas tácticas.
El sexto apartado pone sobre la mesa un tema sensible y postergado: la salud mental del equipo, el estrés postraumático y la contención psicológica de los propios negociadores tras operativos de alta carga emocional. El séptimo propone analizar “lo que salió bien y lo que salió mal” en intervenciones pasadas, y el octavo deja libertad temática para que cada delegación exponga un asunto relevante según su experiencia regional.
La palabra del jefe del equipo
El comisario Elbio Ramírez, jefe del Equipo de Negociación Policial, explicó a La Opinión Austral que la iniciativa surgió de una propuesta de varios equipos de Argentina y Brasil que vienen trabajando en conjunto con Santa Cruz. “Cada uno con su idiosincrasia, con la aplicación de los protocolos en cada uno de sus puntos geográficos y sus diferencias, lógicamente”, señaló.
Ramírez detalló que muchos de esos equipos operan en grandes ciudades de otros países, con legislaciones distintas, y “quieren también saber de cómo nosotros, como equipo de negociación en Santa Cruz, llevamos nuestra tarea acá”.
Más allá de las distancias y las normativas disímiles, el núcleo funcional de estos grupos comparte similitudes estructurales. “Los equipos siempre son parecidos, los integran negociadores, psicólogas, psicólogos, que trabajan siempre con los equipos tácticos en paralelo y siempre dependiendo de una persona responsable como si fuera el presidente del comité de crisis”, graficó.
Esa cooperación no surgió de la improvisación, sino de años de cruces operativos y formativos. “Cada uno de nosotros comparemos protocolos, actividades, nos crucemos en diferentes capacitaciones que tenemos durante el año, tanto en Buenos Aires, en la provincia de Córdoba, a que tengamos en común muchos conocidos”, contó. De ahí derivó el encuentro, que organiza la Policía de Santa Cruz. “Es la primera vez en la historia de la creación de los equipos de negociación que sucede algo así”, remarcó.
La complejidad de la tarea exige rigor técnico: el operador no solo analiza al interlocutor en crisis, sino su propia estabilidad. “Tenemos asesores psicológicos en todo momento para tomar estrategias, para crear los perfiles, no solo los perfiles de las personas que intervienen, sino que cada negociador tenga un perfil para poder ser negociador”, indicó Ramírez. Y sumó un eslabón clave: “También la post intervención, que viene de la parte de salud mental, que viene del después”.