Santa Cruz sale a rescatar pymes con $20 millones, pero el plan tiene un requisito que pocos cumplen
Santa Cruz pone plata propia para que las pymes paguen deudas con ARCA y levanten embargos. El plan tiene un cupo limitado y un requisito que muchas empresas no podrán cumplir: si no lo hacés, el crédito se cae.
El Gobierno de Santa Cruz activó una línea de créditos de hasta $20 millones por empresa para que pymes y comercios puedan cancelar deudas con ARCA y levantar embargos. La medida llega después de que las gestiones provinciales ante el organismo nacional no dieran resultado, según confirmó el secretario de Comercio e Industria, Paulo Lunzevich.
En diálogo con "Arriba el Día", por Radio Nuevo Día, el funcionario detalló que los fondos son 100% provinciales y que el Banco Santa Cruz solo actúa como agente pagador y cobrador. La tasa es fija: 10% nominal anual, con devolución en 24 cuotas.
La letra chica: cupo, junta evaluadora y siete días para rendir cuentas
El acceso al dinero no es automático. Las empresas deberán presentar la documentación que respalde la deuda y competir por un cupo limitado. Una junta evaluadora que se reúne cada 15 días definirá prioridades según actividad, localidad y situación económica de cada firma.
Una vez aprobado el crédito, la empresa recibe los fondos y tiene siete días para presentar los comprobantes que acrediten que el dinero se usó para cancelar las obligaciones declaradas.
"Se les va a otorgar el dinero para pagar lo que nos solicitaron que iban a pagar", explicó Lunzevich. Luego deberán devolverlo en 24 cuotas con la tasa del programa.
El origen: una emergencia que no alcanzó
La Ley 3996 declaró la Emergencia Comercial, Industrial y PyME en Santa Cruz hasta el 31 de diciembre de 2026. La Provincia suspendió ejecuciones fiscales propias y habilitó facilidades de pago, pero el problema central siguió siendo la deuda con ARCA.
Según relató el funcionario, en una primera etapa representantes privados aseguraban que existían gestiones avanzadas para que la emergencia permitiera un tratamiento especial ante organismos nacionales. "Esos acuerdos que aparentemente había no se respetaron, no fueron tales o no eran tales", sostuvo.
Después, la Provincia intentó negociar directamente con el Ministerio de Economía de la Nación. "Tampoco pudimos lograr que ARCA acceda", afirmó Lunzevich. Frente a ese escenario, el Gobierno de Claudio Vidal creó la llamada Línea Rescate. "Ante la inacción, la estamos haciendo nosotros", resumió.
ARCA tiene su propio plan, pero la Provincia quería otra respuesta
ARCA mantiene vigente desde julio la Resolución General 5875/2026, un régimen especial para MiPyMEs, pequeños contribuyentes y entidades sin fines de lucro. Permite incluir obligaciones vencidas hasta el 30 de junio de 2026 y adherirse hasta el 30 de octubre.
Para micro y pequeñas empresas, contempla hasta 18 cuotas, un pago inicial del 5% y una tasa de financiación del 2,75% mensual. No condona intereses ni multas.
El planteo de Lunzevich no es que ARCA carezca de planes de pago, sino que las gestiones para obtener una respuesta específica frente a la emergencia santacruceña y los embargos que ya afectan a empresas locales no dieron resultado, según su versión.
"No tenemos recursos para asistir a todo el mundo"
El secretario reconoció que la Provincia no puede responder financieramente a todos los sectores por igual. "Nosotros no podemos generar asistencias universales", señaló, y remarcó que las medidas se focalizarán según actividad, localidad y situación económica.
Puso como ejemplo la gastronomía: los restaurantes tradicionales atraviesan mayores dificultades, mientras que otros formatos ligados al delivery muestran otra dinámica. También mencionó a la indumentaria entre los rubros más golpeados.
A eso se suma un dato político: la comisión de seguimiento de la Emergencia Comercial todavía no terminó de conformarse porque varios de los sectores convocados no designaron representantes. La Cámara de Comercio sí lo hizo.
Lunzevich también admitió que hasta ahora hubo poca adhesión a los planes de pago y pocas solicitudes de certificados de emergencia, una situación que el Gobierno espera revertir con las nuevas líneas.
La Línea Rescate queda así como una de las herramientas más directas de la Provincia frente a la crisis comercial: dinero público provincial para financiar la cancelación de obligaciones que tienen a empresas santacruceñas bajo presión fiscal y, en algunos casos, con embargos. El resultado dependerá de cuántas firmas soliciten la asistencia, qué monto termine desembolsando el Estado y cuántas logren regularizar su situación.