Santa Cruz se partió en el Senado: dos votos a favor y una negativa que llamó la atención
En la madrugada, el Senado aprobó la reforma de la Ley de Salud Mental y los tres senadores de Santa Cruz no votaron igual. Dos acompañaron el cambio; la tercera eligió otro camino. Qué pasará ahora con las internaciones.
El Senado de la Nación le dio media sanción a la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental en la madrugada del viernes 30 de octubre, con 42 votos a favor y 21 en contra. La representación santacruceña no votó en bloque: dos de sus tres senadores acompañaron la iniciativa y la tercera se ubicó del lado del rechazo.
La sesión arrancó pasadas las 22:30 y se estiró hasta la madrugada, atravesada por negociaciones entre el oficialismo y distintos bloques provinciales. El texto original del Poder Ejecutivo sufrió modificaciones para conseguir los respaldos que finalmente le dieron la media sanción.
Cómo se repartieron los votos de Santa Cruz
La provincia cuenta con tres bancas en la Cámara alta y cada una tomó un camino distinto frente a la reforma, según la composición de los bloques y el resultado informado.
José María Carambia, de Movaré Santa Cruz, votó a favor. El espacio al que pertenece acompañó el dictamen de mayoría.
Natalia Gadano, también de Movaré Santa Cruz, se sumó a los votos afirmativos.
Alicia Kirchner, del bloque Justicialista, quedó vinculada al rechazo: ese bloque integró los 21 votos negativos.
La información difundida sobre el resultado ubica a Movaré Santa Cruz entre los espacios que respaldaron la reforma y al Justicialista entre quienes la rechazaron. Para consignar la votación individual definitiva de cada representante, corresponde contrastar estos datos con el acta nominal oficial del Senado.
Qué cambia con la nueva ley
La iniciativa modifica la Ley 26.657, vigente desde 2010. El punto más discutido es la ampliación de los criterios para disponer internaciones involuntarias.
El texto aprobado establece que esas internaciones deben ser excepcionales y podrán aplicarse ante situaciones de riesgo grave para la vida o la integridad física de la propia persona o de terceros.
En casos de emergencia, la decisión podrá tomarla un médico, preferentemente especialista en psiquiatría. Después deberá intervenir un equipo interdisciplinario para revisar la medida dentro de un plazo de 48 horas.
Otro de los cambios habilita las teleconsultas con especialistas cuando no haya profesionales disponibles en determinados lugares.
Adicciones, manicomios y financiamiento
La reforma amplía el abordaje de las adicciones e incorpora problemáticas como la ludopatía entre las situaciones que podrán recibir tratamiento en el sistema de salud mental.
En materia de atención, se mantiene la prohibición de crear nuevos manicomios, aunque el proyecto introduce modificaciones sobre la participación de establecimientos especializados en la red sanitaria.
Además, incorpora un mecanismo de cooperación financiera entre el Estado nacional y las provincias para contribuir al funcionamiento de los servicios de salud mental. Ese punto fue clave en las negociaciones que permitieron reunir los votos, ya que distintos sectores plantearon la necesidad de garantizar recursos para que las jurisdicciones puedan aplicar los cambios.
Qué sigue ahora
Con la media sanción del Senado, el proyecto pasa a la Cámara de Diputados, donde deberá atravesar un nuevo debate y una votación.
Si obtiene la aprobación de la Cámara baja, la reforma podrá convertirse en ley. Hasta entonces, sigue vigente la legislación actual.
La discusión tendrá una nueva instancia parlamentaria con el foco puesto en los criterios de internación, las garantías para los pacientes, el funcionamiento de los equipos interdisciplinarios y los recursos que deberán aportar las distintas jurisdicciones.