Santa Cruz suma apenas 17 pozos en 2026: el dato que enciende las alarmas detrás del recambio de YPF

17 pozos en siete meses, una caída de producción que tocó su piso en 13 meses y una cifra que compara fuerte con Chubut. Lo que revelan los números de Santa Cruz después de la salida de YPF.

· 4 min de lectura
Santa Cruz suma apenas 17 pozos en 2026: el dato que enciende las alarmas detrás del recambio de YPF
Santa Cruz suma apenas 17 pozos en 2026: el dato que enciende las alarmas detrás del recambio de YPF

La Cuenca del Golfo San Jorge atraviesa una metamorfosis profunda desde que YPF se retiró de las áreas convencionales. Los últimos números oficiales permiten trazar un mapa exacto del punto de partida: Santa Cruz terminó apenas 17 pozos en los primeros siete meses de 2026, mientras que en julio la producción cayó a 8.456 metros cúbicos diarios, el registro más bajo en 13 meses.

El dato no es menor. La perforación es el indicador que anticipa la actividad futura, y la comparación con la provincia vecina es contundente: Chubut acumuló 92 pozos en el mismo período y solo en julio completó 21. La brecha expone la magnitud del desafío que enfrenta Santa Cruz para revertir años de declino en yacimientos maduros.

Cinco pozos en julio: la foto de una transición

Durante julio, la provincia terminó cinco pozos: cuatro productivos de petróleo y uno de servicio. El acumulado de los primeros siete meses llegó a 17, una cifra que contrasta con la intensidad de la actividad en la cuenca.

La diferencia con Chubut no implica estructuras productivas idénticas ni planes de inversión equivalentes, pero sí marca la distancia en uno de los termómetros clave para medir el pulso del sector. Y explica por qué la llegada de nuevos equipos de perforación se convirtió en una pieza central de la etapa post-YPF.

Producción en caída: ¿cuánto pesó el temporal?

El segundo dato surge al mirar cuánto petróleo salió efectivamente de los yacimientos. En julio, Santa Cruz promedió 8.456 metros cúbicos diarios, un 6,1% menos que en junio y un 10,5% por debajo de igual mes de 2025. Fue el registro más bajo de los últimos 13 meses.

Sin embargo, julio tuvo una particularidad que impide leer la caída de forma aislada: las fuertes nevadas provocaron restricciones operativas y dificultades de acceso a distintos yacimientos. Antes de ese episodio, la producción había subido 3,7% en mayo y 0,2% en junio, una incipiente recuperación que el temporal interrumpió.

Por eso, los próximos registros serán decisivos. Permitirán saber si julio fue solo una interrupción climática o si la recuperación necesitará más tiempo para consolidarse.

El nuevo mapa de operadores

Los números aparecen justo cuando Santa Cruz termina de atravesar el recambio provocado por la salida de YPF. El objetivo provincial es que los nuevos operadores vuelvan a invertir en campos maduros, incorporen equipos y recuperen producción y empleo.

Algunos movimientos ya comenzaron. El Ministerio de Energía y Minería informó en julio el regreso de San Antonio Internacional con equipos de perforación y anticipó una campaña junto a Crown Point. También señaló que Quintana Energy utilizaría ese equipo para perforaciones en Aguada Bandera.

El ministro Jaime Álvarez sostuvo entonces que durante los últimos años habían predominado los equipos de Pulling y Workover, y destacó como un cambio importante el regreso de perforadores destinados a ejecutar nuevos pozos. Ese es precisamente uno de los indicadores que ahora podrá medirse mes a mes.

Mantener un pozo no es lo mismo que perforar uno nuevo

No todos los equipos que trabajan en un yacimiento cumplen la misma función. Los de Pulling y Workover permiten intervenir, reparar o recuperar pozos existentes, y son fundamentales para sostener la producción de campos maduros. Un equipo perforador, en cambio, permite desarrollar nuevos pozos.

Por eso, el dato de apenas 17 pozos terminados hasta julio adquiere relevancia en esta nueva etapa: la recuperación no dependerá únicamente de mantener lo existente, sino también de cuánto logren perforar las nuevas operadoras. El Gobierno provincial ya había anticipado que esa era una de las condiciones planteadas durante el recambio de empresas.

Nueva apuesta exploratoria y pasivos pendientes

El movimiento no se limita a las antiguas áreas de YPF. Santa Cruz abrió la licitación de Sur Río Deseado Este, un área que busca incorporar inversiones y nuevas tecnologías a la exploración petrolera. En agosto, Alianza Petrolera presentó una oferta económica superior a los US$10 millones dentro de ese proceso, con una técnica desarrollada en Canadá para trabajar sobre reservorios de petróleo pesado.

Mientras tanto, la salida de YPF no terminó completamente. El Gobierno de Santa Cruz mantiene bajo seguimiento un plan de abandono que alcanza a 1.160 pozos de antiguas áreas de la petrolera nacional en la Cuenca del Golfo San Jorge, como parte del saneamiento de pasivos dejados tras décadas de explotación.

Hoy conviven tres procesos distintos: el saneamiento de lo que dejó YPF, la recuperación de los campos que pasaron a nuevos operadores y la búsqueda de nuevas áreas de exploración.

Los datos de julio son una fotografía tomada en medio de esa transición. Si la estrategia comienza a funcionar, debería verse en indicadores concretos: más equipos trabajando, mayor cantidad de pozos terminados, recuperación del empleo y, finalmente, una estabilización o crecimiento de la producción. Ahí estará la verdadera medida del nuevo escenario petrolero de Santa Cruz.

Más para leer

Santa Cruz suma más de 45.000 metros de redes de gas: las familias que esperaron una década
Economía
Santa Cruz sumó proyectos de oro y plata, pero hay un dato que nadie mira
Economía
Santa Cruz no entrega su Caja, pero Nación ya reservó fondos que podrían aliviar el déficit
Economía
Santa Cruz: las rutas nacionales tienen plata asignada en el Presupuesto 2027, pero no toda llegará el año que viene
Economía
Santa Cruz entre las provincias con más inversión nacional: el detalle que explica casi todo el monto
Economía
Santa Cruz pierde casi el 60% de fondos para las represas: los números que alarman
Economía