Santa Fe debate un hospital para perros y gatos que atendería gratis las 24 horas
Una abogada que impulsa el proyecto contó qué pasa hoy en el refugio de Santa Fe con las personas que llegan a pedir atención para sus animales. La propuesta ya está en el Concejo y tiene un punto que nadie esperaba.
Un proyecto de ordenanza que ya está en el Concejo Municipal de Santa Fe busca crear un Hospital Público Veterinario Municipal con atención gratuita y guardia de urgencias las 24 horas, todos los días del año, para perros y gatos.
La propuesta la presentaron los concejales Jorge Fernández y Jorgelina Mudallel, a partir de una iniciativa de la Asociación Civil Protectora de Animales de Santa Fe. El establecimiento dependería de la Municipalidad y atendería sin costo, sin importar la situación económica de las personas responsables de los animales.
Qué prestaciones incluiría
El texto contempla atención clínica general, vacunación antirrábica y otras vacunas, desparasitación, esterilizaciones, diagnósticos, tratamientos e intervenciones quirúrgicas. También prevé internación, laboratorio clínico, diagnóstico por imágenes y atención de casos de baja, media y alta complejidad.
En una primera etapa, el servicio estaría destinado a todos los perros y gatos, sin distinguir entre animales con responsables y aquellos que están en situación de calle. El Departamento Ejecutivo Municipal podría ampliar las prestaciones a otras especies según la capacidad operativa del establecimiento.
La ordenanza prohíbe cobrar aranceles o cualquier otra contraprestación económica por las prestaciones. Además, cada paciente deberá tener una historia clínica completa, con acceso a los registros de diagnósticos, tratamientos, estudios y evolución.
El proyecto también propone reconocer a los animales alcanzados como pacientes veterinarios y titulares del derecho a la salud, y declarar de interés público municipal su atención sanitaria.
El reclamo que originó la propuesta
La abogada Natalia Pallavicini, una de las impulsoras, explicó que la iniciativa responde a un reclamo que nació en la Protectora de Animales y que fue ganando visibilidad entre los vecinos.
“Se trata de una propuesta que responde a un reclamo elevado inicialmente por la protectora de animales de Santa Fe”, señaló en diálogo con Sol Play.
Pallavicini sostuvo que hoy muchas personas acuden a esa organización para conseguir atención veterinaria, aunque no cuenta con los recursos para cubrir toda la demanda.
“Hoy en día la protectora de animales está oficiando casi de hospital público, pero por supuesto sin los recursos necesarios. Muchas personas se acercan diariamente al refugio para que atiendan a sus animales”, afirmó.
Un registro de donantes de sangre canina y felina
Uno de los puntos llamativos del proyecto es la creación de un Registro de Donantes Voluntarios de Sangre Canina y Felina, público y gratuito, que funcionaría en una plataforma web administrada por el directorio del hospital.
La inscripción sería voluntaria y requeriría datos de la persona responsable y del animal donante. La extracción de sangre se haría solo después de una evaluación profesional que determine la aptitud del animal.
Según la capacidad operativa del establecimiento, además podría habilitarse un banco de sangre para disponer de este recurso cuando hagan falta transfusiones.
La iniciativa suma un programa permanente de esterilización quirúrgica, con campañas en los barrios y dispositivos móviles, y operativos territoriales de atención veterinaria.
Cómo se organizaría y qué pasa con el IMUSA
El hospital tendría consultorios, quirófanos, un área de internación, laboratorio y equipamiento para diagnóstico por imágenes. También deberá contar con profesionales veterinarios y personal técnico, administrativo y de apoyo en cantidad suficiente para funcionar.
La conducción estaría a cargo de un directorio de tres veterinarios matriculados designados por el Departamento Ejecutivo Municipal. Uno de ellos sería propuesto por organizaciones de protección animal con reconocida trayectoria en la ciudad y personería jurídica.
Se crearía además una comisión permanente de seguimiento con representantes del Ejecutivo municipal, veterinarios y organizaciones proteccionistas, con funciones de evaluación y asesoramiento.
El texto prevé la articulación con el Instituto Municipal de Salud Animal (IMUSA) y otras áreas municipales, pero aclara expresamente que la creación del nuevo hospital no implicará reducir, suprimir ni reemplazar las prestaciones del IMUSA. La autoridad de aplicación sería la Secretaría de Gestión Urbana y Ambiente, o el área que la sustituya en el futuro.
La ubicación, todavía sin definir
El lugar donde funcionaría el hospital aún no está establecido en la propuesta. Pallavicini señaló que la intención es encontrar un espacio que facilite el acceso de los vecinos.
“Lo que nosotros queremos es que se construya un hospital y que sea en el mejor lugar posible para también poder contribuir a la accesibilidad del servicio”, explicó.
La abogada también planteó que el debate legislativo puede permitir modificaciones y aportes. “Dentro del debate y la discusión entendemos que se puede enriquecer la propuesta”, afirmó.
El camino en el Concejo
Fernández solicitó preferencia para que el expediente ingrese al tratamiento de las comisiones correspondientes. Entre los antecedentes de los fundamentos figuran proyectos presentados en la Legislatura provincial y una iniciativa local de 2023. También se cita como referencia el Hospital Veterinario Público y Gratuito de Rosario, creado por la Ordenanza N.º 9.702 de 2016.
El proyecto sostiene que el acceso a consultas, tratamientos, cirugías, internaciones y estudios veterinarios puede verse limitado por los costos, y plantea que la atención animal no debe depender exclusivamente de los recursos de las familias ni del trabajo de las organizaciones proteccionistas.
Si la ordenanza se aprueba, el Departamento Ejecutivo Municipal deberá prever las partidas presupuestarias para construir, equipar, poner en funcionamiento y sostener el hospital. El texto fija un plazo de 60 días desde la promulgación para reglamentar la norma.
Por ahora se trata de una iniciativa que deberá atravesar el debate legislativo. Su alcance definitivo, la ubicación del establecimiento y las condiciones para su puesta en marcha dependerán del tratamiento del proyecto y de las decisiones que se adopten en ese proceso.