Santa Fe: las zanjas que tenían tapadas hace 50 años quedaron al descubierto
El municipio metió mano en las cunetas de dos barrios que se inundaban cada vez que llovía. Los vecinos ya notaron el cambio en la primera lluvia, pero lo que apareció bajo el césped dejó a todos en silencio.
El municipio de Santa Fe desplegó un operativo de zanjeo y saneamiento de cunetas que ya superó los 6.000 metros intervenidos entre los barrios El Tránsito y San Martín, con la mira puesta en mejorar el escurrimiento del agua y bajar el riesgo de anegamientos en la capital provincial.
Este lunes, el intendente Juan Pablo Poletti recorrió El Tránsito para supervisar las tareas de las cuadrillas. Los trabajos se suman a los que ya se hicieron en San Martín y forman parte de un esquema de mantenimiento que el municipio prevé extender a otros sectores de la ciudad.
“Estamos con los vecinos en barrio El Tránsito viendo cómo va quedando este refuerzo de zanjeo. Si bien tenemos nuestro plan de mantenimiento habitual, decidimos potenciarlo a partir de la contingencia por el fenómeno El Niño”, explicó Poletti.
Según detalló el intendente, las obras se hacen junto con el estabilizado pétreo de las calles, con el objetivo de recuperar cunetas que habían perdido capacidad de drenaje por la acumulación de barro, tierra y vegetación.
El hallazgo que sorprendió al intendente
Poletti destacó que en algunos sectores los trabajos permitieron recuperar estructuras de drenaje que permanecían prácticamente cubiertas.
“Nos encontramos con la sorpresa de vecinos que viven hace 40 o 50 años acá y que nunca habían visto la cuneta tapada por el césped”, señaló.
Las nuevas cunetas tienen aproximadamente 50 centímetros de ancho por 40 centímetros de profundidad, lo que permite aumentar la capacidad de conducción y reservorio de agua. A esas tareas se suma la intervención de camiones desobstructores en esquinas y cruces de calles donde existen entubados, para garantizar que el agua pueda avanzar hacia los reservorios sin encontrar obstrucciones.
“Con estas cunetas logramos mayor capacidad de reservorio. Posteriormente, el camión desobstructor interviene en las esquinas y cruces de calles entubados para garantizar que el agua escurra de forma rápida”, explicó el intendente.
El municipio sostiene que el mantenimiento de las cunetas es una de las herramientas preventivas para mejorar el funcionamiento del sistema hídrico durante los períodos de lluvias.
Cinco cuadrillas y 48 trabajadores en la calle
La directora de Políticas de Cercanía y Participación Ciudadana, Eugenia Rico, precisó que el operativo cuenta actualmente con 48 trabajadores afectados directamente al plan, distribuidos entre El Tránsito y San Martín.
“Actualmente contamos con cinco cuadrillas integradas por 24 personas en barrio El Tránsito y otras 24 en barrio San Martín, sumando 48 trabajadores abocados exclusivamente al plan, más el equipo de coordinación e hídricos”, detalló.
Las tareas incluyen zanjeo, limpieza de cunetas y mantenimiento de veredas, de lunes a viernes entre las 8 y las 12. Durante los fines de semana, el municipio coordina el ingreso de maquinaria pesada para retirar la tierra extraída y evitar que los residuos queden frente a las viviendas o generen inconvenientes para los frentistas.
“La calle se transformaba en un río”
Los trabajos también fueron valorados por vecinos de El Tránsito, uno de los sectores alcanzados por el operativo. Alba Sánchez, que vive en la zona desde 1985, destacó el cambio registrado en las calles y el sistema de drenaje.
“Es la primera vez que vemos cuadrillas trabajando de esta manera para solucionar la situación del barrio”, señaló.
La vecina valoró la combinación entre el mejoramiento de las calles y el saneamiento de las cunetas. Según relató, durante años las lluvias generaban acumulación de agua y obligaban a los vecinos a colocar barreras en las puertas de sus viviendas.
“Antes se acumulaba agua, entraba a las casas y muchos teníamos que poner barreras en las puertas por las olas que hacían los autos al pasar”, contó.
Sánchez sostuvo que las primeras lluvias posteriores al inicio de las obras permitieron observar una mejora en el escurrimiento, aun cuando las tareas todavía no habían terminado.
También María Rosa Menéndez, una de las primeras pobladoras del sector, destacó el impacto de las intervenciones.
“Fui la primera en edificar cuando esto era todo campo y quintas, no había calles ni luz”, recordó.
La vecina señaló que durante años las lluvias transformaban las calles en verdaderos cursos de agua y provocaban anegamientos frente a las viviendas.
“Para nosotros estas obras son fundamentales y representan un gran alivio porque antes el agua no corría, la calle se transformaba en un río y terminábamos inundados”, afirmó.
El plan sigue en otros barrios
Poletti sostuvo que el objetivo del municipio es mantener el esquema de trabajo y avanzar progresivamente hacia otros sectores de la ciudad.
“Hay que escuchar, pero no sirve solo con escuchar: hay que accionar y venir al territorio”, afirmó el intendente.
El mandatario anticipó que, una vez finalizadas las intervenciones previstas en El Tránsito y San Martín, el operativo continuará hacia barrio Scarafía. El plan de zanjeo se integra además a una estrategia más amplia de mantenimiento de calles y obras de infraestructura hídrica que el municipio busca sostener de manera permanente.
En ese marco, Poletti volvió a plantear uno de los objetivos centrales de su gestión: “Erradicar todas las calles de tierra antes del final de la gestión”, una meta que el municipio vincula con el mejoramiento de la circulación y el funcionamiento del sistema de drenaje.
Con más de 6 kilómetros de cunetas intervenidas, el operativo apunta a recuperar capacidad de escurrimiento en barrios donde las zanjas habían quedado obstruidas o deterioradas y a reforzar las tareas preventivas frente a nuevos períodos de lluvias.