Santa Fe perdió miles de empleos registrados, pero hay un sector que la salvó de un derrumbe mayor

Santa Fe perdió miles de puestos de trabajo registrados en lo que va del año y el ministro de Trabajo puso la lupa en un fenómeno que cambia las reglas: las changas ya no amortiguan la caída como antes. El aglomerado que peor la pasa no es el que muchos imaginan.

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Santa Fe perdió miles de empleos registrados, pero hay un sector que la salvó de un derrumbe mayor
Santa Fe perdió miles de empleos registrados, pero hay un sector que la salvó de un derrumbe mayor

El mercado laboral de Santa Fe atraviesa uno de sus momentos más delicados, con una pérdida de alrededor de 6.000 puestos de trabajo privado registrado durante el año, según reveló el ministro de Trabajo provincial, Roald Báscolo, ante el gabinete.

El funcionario presentó un análisis que excede los números de desocupación y pone el foco en la caída del empleo formal, el avance de la informalidad y el impacto dispar que esto tiene en los dos grandes aglomerados de la provincia.

Los datos del INDEC para el segundo trimestre de 2026 marcan una diferencia sustancial: el Gran Santa Fe registró una desocupación del 8,6%, mientras que el Gran Rosario trepó al 11,5% y se ubicó como el aglomerado con mayor desempleo del país. La tasa nacional fue del 7,9%.

El empleo registrado cae, pero la desocupación no se dispara

Báscolo planteó una paradoja que surge al cruzar los indicadores. "El empleo privado registrado viene cayendo en todas las provincias menos en Neuquén y Río Negro, pero el desempleo a nivel país no se dispara", explicó el ministro.

La respuesta, según su análisis, está en la creación de empleo informal. La informalidad pasó del 40% al casi 44% en tres años, y a nivel nacional se produce una compensación entre la pérdida de puestos registrados y la aparición de changas que absorben parte de esa caída.

Ese mecanismo, sin embargo, no se repitió en el Gran Rosario durante el último trimestre analizado. "Hubo pérdidas de empleos formales, pero también una pérdida de empleos informales, que muchas veces son las changas", detalló el ministro en declaraciones a LT10.

La changa que desaparece y el termómetro de los corralones

Para Báscolo, una de las expresiones más concretas del deterioro aparece en la construcción. El sector combina grandes obras con una enorme cantidad de trabajos pequeños que no quedan reflejados en el empleo registrado.

"Después en la construcción está la changa, la changa del arreglo pequeño en la casa, el baño, la cocina, el piso, el patio", describió. Según el ministro, ese tipo de trabajos prácticamente desapareció en algunos sectores.

La misma señal aparece en los corralones, donde se observa una caída en la llamada "venta de mostrador", es decir, la compra de materiales para pequeñas obras y arreglos domésticos. Báscolo vinculó esa retracción con la pérdida de poder adquisitivo, el bajo nivel de ahorro y el endeudamiento de las familias.

La industria, el foco de preocupación

Santa Fe tiene una estructura laboral particularmente vinculada a la industria, al punto de que el ministro señaló que es el principal generador de empleo privado registrado de la provincia, por encima del comercio. Por eso, el impacto de las políticas nacionales sobre la actividad industrial tiene una incidencia fuerte en Santa Fe y Córdoba.

Entre los sectores más afectados mencionó textil, calzado, cuero, línea blanca en el Gran Rosario, automotriz y metalúrgico. A la preocupación por la apertura de importaciones sumó un mercado interno que no termina de recuperarse.

"Hoy también hay preocupación en los frigoríficos", sostuvo. Pese al buen momento de los precios internacionales y las exportaciones, la faena acumulada a nivel nacional en los primeros ocho meses se encuentra un 10% por debajo del mismo período de referencia.

En el sector lácteo, diferenció los problemas generales de la actividad de situaciones particulares de empresas, y mencionó los casos de SanCor y Verónica, que atraviesan procesos judiciales y financieros que afectan a plantas ubicadas en la provincia.

La construcción, la excepción santafesina

Dentro de este escenario, Báscolo marcó una diferencia para Santa Fe: la construcción logró recuperar empleo, a contramano de lo ocurrido en buena parte del país. La actividad había sido uno de los sectores que más cayó a nivel nacional durante 2024 y todavía no consiguió recuperar completamente ese retroceso.

Santa Fe, en cambio, aparece entre las pocas provincias con números positivos en construcción, junto con Neuquén y Río Negro. En esa recuperación, el funcionario destacó el impacto de la obra pública provincial, en un contexto en el que la obra pública nacional tiene una participación mucho menor.

El comercio empieza a mostrar la caída

El otro dato que encendió una alerta fue el comercio. Báscolo explicó que el sector no había perdido empleo durante 2024 ni 2025, aun cuando el mercado interno atravesaba dificultades. Sin embargo, durante 2026 comenzó a observarse una pérdida de puestos de trabajo privado registrado en el comercio a nivel nacional.

Para el ministro, ese cambio es una señal de que el mercado interno todavía no logra recuperarse y que algunas empresas comenzaron a desvincular trabajadores.

Salarios, crédito y el obstáculo que queda

Consultado por los salarios y las paritarias, Báscolo sumó otro factor: la dificultad para pagar salarios y cargas sociales. "Por un lado la plata no alcanza y por el otro a quien tiene que pagar se le hace difícil pagar esa plata que no alcanza", resumió.

Hacia adelante, sostuvo que la Provincia continuará con la obra pública, las líneas de crédito subsidiadas para sectores productivos y los planes de financiamiento, pero admitió que esas herramientas por sí solas no alcanzan.

La mirada también está puesta en las decisiones del Gobierno nacional. Para el ministro, el crédito puede ser una de las principales herramientas para reactivar el consumo, pero cuestionó el nivel de las tasas.

"Creo que eso es lo que está faltando en ese reacomodamiento de esta macroeconomía: que haya tasas de crédito razonables acorde, digamos, a un país con una tasa de inflación en baja", planteó.

Y cerró con una definición sobre el escenario actual: la caída de la inflación no está siendo acompañada, según su lectura, por una reducción equivalente en el costo del crédito para familias, pymes y empresas. A su entender, ese es uno de los principales obstáculos que quedan para que la recuperación llegue con mayor fuerza al consumo y al empleo.

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