Santa Fe, sin levodopa: el aviso que un diputado médico quiere que el Gobierno escuche ya
Miles de pacientes con Parkinson en Santa Fe dependen de una medicación que dejó de producirse y la alternativa nacional no alcanza para todos. Un diputado médico fue a golpear la puerta del Gobierno provincial: qué pide y hasta cuándo habría que esperar.
El diputado provincial y médico Miguel Rabbia presentó un pedido de informes al Gobierno de Santa Fe por el faltante de levodopa, el medicamento clave para tratar el Parkinson, una enfermedad que en la provincia afecta a unas 10.000 personas. El legislador pidió respuestas urgentes sobre cómo se garantizará la continuidad de los tratamientos y qué alternativas evalúan las autoridades sanitarias.
“La salud no puede ser un bien de mercado, tiene que haber un claro rol de rectoría de parte del Estado. La responsabilidad primaria, según la Constitución Nacional, es de los estados provinciales”, sostuvo Rabbia al fundamentar su reclamo.
El origen del faltante
La crisis se agravó después de que el laboratorio Pfizer decidiera interrumpir de forma temporal la producción de Levocar, una determinación que la empresa comunicó al Ministerio de Salud de la Nación el 17 de septiembre.
La alternativa de producción nacional es Parkinel, elaborada por Bagó. Sin embargo, cubre apenas alrededor del 35% de la demanda y no siempre resulta adecuada para los pacientes que venían usando la otra formulación.
Por qué no se puede saltear una toma
El problema es especialmente delicado por una característica de la levodopa: su vida media en el organismo es muy corta. Según explicó Rabbia, a las tres o cuatro horas la concentración del medicamento en sangre empieza a descender, por lo que “ni siquiera podés saltear una toma”.
Si el tratamiento se interrumpe, los pacientes pueden sufrir síntomas severos, como rigidez extrema y dificultades para tragar, con consecuencias directas sobre la movilidad y la vida cotidiana.
Los planes que le pide al gobernador
Frente a este panorama, el legislador reclamó que la Provincia analice alternativas concretas, entre ellas la importación directa de medicamentos, y que articule las gestiones necesarias para responder al faltante.
“El gobernador debería tener un plan B, un plan C, un plan D siempre”, afirmó.
En cuanto a los plazos, Pfizer había estimado en un primer momento normalizar el abastecimiento en marzo de 2027, pero luego corrigió sus previsiones y ahora calcula que la producción y la provisión local se retomarían entre noviembre y diciembre de 2026. Mientras tanto, Bagó trabaja para ampliar la cobertura con producción nacional.
Qué busca el pedido de informes
Rabbia remarcó que la presentación apunta a obtener datos precisos sobre las gestiones realizadas, las alternativas disponibles y los tiempos previstos para asegurar el acceso a la medicación.
“Más allá de la devolución, es sensibilizar a las autoridades para que se ocupen del tema y para que nos den respuesta y tranquilidad a toda nuestra comunidad”, concluyó.