El gobierno santafesino envió once medidas para golpear a las bandas en Rosario y llevan cinco meses sin tratarse. Lo que pide el Ejecutivo a los diputados para destrabarlas cambia el trabajo de la policía en la calle: la demora, dicen, la aprovechan los grupos criminales.
El Ejecutivo santafesino redobló la presión sobre la Legislatura para que saque el paquete de leyes de seguridad que envió hace cinco meses y que sigue sin tratamiento. El reclamo lo hizo el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Seguridad, Federico Angelini, quien advirtió que la demora juega a favor de las organizaciones criminales.
La reforma, que el gobierno de Maximiliano Pullaro considera central para sostener la caída de los índices delictivos en Rosario, debía debatirse esta semana. Sin embargo, el tratamiento se corrió siete días por diferencias internas dentro de la coalición Unidos. Ese corrimiento fue el que disparó el mensaje del Ejecutivo a sus propios legisladores.
El balance y la advertencia
Angelini reconoció el efecto de la emergencia aprobada al comienzo de la gestión: “El paquete de emergencia que se hizo al inicio de la gestión, a partir de la decisión política de nuestro gobierno, nos permitió bajar la terrible emergencia en seguridad que teníamos”.
Pero aclaró enseguida que el problema de fondo sigue abierto y que el territorio exige una actualización normativa sin demoras. En ese marco lanzó su advertencia más filosa: “Las bandas están expectantes a ver qué milímetro se le da para seguir atacando y seguir golpeando”.
Por eso insistió en que los diputados discutan el conjunto de medidas, le introduzcan los cambios que consideren necesarios, pero que no frenen la sanción. Y apuntó contra la falta de avances: “El delito no tiene los tiempos de la política, los tiempos de los diputados que lamentablemente no nos han dado una respuesta hoy”.
El funcionario subrayó que la administración provincial necesita esas normas operativas de manera inmediata para “seguir golpeando a las organizaciones criminales y poder avanzar en que los rosarinos vivan mucho mejor”.
Qué cambia en la calle con las once medidas
El paquete reúne once medidas dentro de una sola propuesta legislativa. Según Angelini, apuntan al “sentido común” en el trabajo cotidiano de las fuerzas.
El ejemplo que eligió para explicarlo fue una requisa fortuita. Si en un control de rutina los efectivos detectan que una persona lleva un arma de fuego, la nueva normativa les permitiría avanzar en la investigación sin las trabas burocráticas que hoy demoran el procedimiento.
“Lo que le estoy pidiendo a la legislatura es que me permita automáticamente ir a hacer un allanamiento a su casa, porque presumo que esa persona puede tener más armas o puede pertenecer a una organización criminal que cometa delitos en la ciudad de Rosario”, detalló.
En la misma línea, planteó que los primeros uniformados que llegan a la escena de un episodio de inseguridad deben tener facultades para obtener información rápida y así evitar un nuevo ataque.
“Eso es tener dinamismo, tener sentido de oportunidad, ir a la misma velocidad o más rápido de lo que puede suceder en el delito y eso es trabajar en la prevención”, argumentó el referente de la cartera de Seguridad.
La apuesta a fin de año
Consultado sobre si el debate puede dar frutos antes de que termine el año, Angelini respondió que sí: “Confiamos y se lo pedimos, pero no solamente nosotros, se lo pide la sociedad que quiere vivir en paz y en tranquilidad”.