Santa Isabel abre una muestra que rescata las lenguas que dieron por muertas
Durante décadas se las dio por extintas y casi nadie las conoce. Pero hay lenguas indígenas que resistieron al genocidio y todavía se hablan: Santa Isabel será la primera parada de la muestra que las saca del olvido.
La localidad de Santa Isabel será la primera parada de una propuesta que promete incomodar más de una certeza: la muestra itinerante “Al viento. Lenguas de los territorios fuegopatagónicos y pampeanos” se inaugura este lunes a las 16 en el SUM municipal, con entrada libre y abierta a la comunidad.
La exposición llega de la mano de la Secretaría de Cultura y Extensión Universitaria y el Programa de Educación Superior y Pueblos Originarios de la Universidad Nacional de La Pampa, con el acompañamiento del Municipio y la Dirección de Turismo, Cultura y Educación. Después de Santa Isabel, la muestra recorrerá otros puntos de la provincia.
Qué se podrá ver
El montaje reúne paneles de texto, mapas, fotografías, objetos en 3D y videos, entre otros documentos. La apertura será este lunes a las 16 y luego la muestra quedará habilitada desde el martes 20 hasta el viernes 30 de octubre, en el horario de 9 a 12 y de 15 a 18, en el salón ubicado frente al futuro nuevo hospital.
Desde el municipio que conduce la intendenta María Cabral destacaron el rol pionero de la localidad: “la localidad será la primera sede de esta propuesta, que luego recorrerá otros rincones de la provincia, acercando a distintas comunidades una experiencia que invita a conocer y valorar las lenguas, la historia y la diversidad cultural de nuestros territorios”.
Una historia de resistencia
Los responsables de la muestra explicaron que Fuegopatagonia y Pampa son territorios habitados por diversos pueblos indígenas desde hace al menos 13 mil años. En el marco de la expansión de los Estados nacionales, señalaron, “estas comunidades fueron perseguidas y expulsadas de sus territorios en el marco de un proceso de genocidio”.
Las lenguas que aparecen en la exposición —mapuzugun, günün a yajüch, rankül, aonekko ´a´ien, teushen, selk’nam, haush, yagan, kawésqar, querandí y chono— fueron consideradas extintas y hoy resultan prácticamente desconocidas para la mayor parte de la sociedad. Sin embargo, sus hablantes resistieron: muchas de esas lenguas se hablan, se enseñan y se transmiten entre generaciones.
La investigación que sostiene el montaje repasa los procesos de registros lingüísticos realizados entre 1880 y 1950 y visibiliza, además, la conformación de nuevas comunidades de hablantes.
Tres ejes para recorrer
El recorrido se organiza en tres núcleos temáticos. El primero aborda “lenguas, pueblos y territorios”, con aproximaciones a las lenguas, sus relaciones y sus espacialidades. Los otros dos ejes completan una propuesta que combina documentos históricos, material audiovisual y piezas tridimensionales para acercar al público una parte de la historia cultural muchas veces dejada de lado.