Santa Rosa despide a Dorita, la histórica dirigente de ATE que se fue a los 92 años
Santa Rosa le dice adiós a una vecina que marcó a generaciones de trabajadores estatales. La historia de Dorita, la dirigente de ATE que eligió despedirse rodeada de los suyos.
Dora Livia López, conocida por todos como Dorita, murió a los 92 años en Santa Rosa. Fue empleada de la Administración Pública Provincial y una referente gremial de larga trayectoria en ATE. Había cumplido años el 5 de septiembre y falleció poco después.
La noticia enlutó al barrio Butaló I, donde vivió durante años, y a un amplio círculo de amistades que cosechó a lo largo de su militancia. También golpeó fuerte a su familia: sus hijos Victor, Fernando, Jorge y Luis Jeres, este último muy conocido como mozo y encargado de la confitería La Capital, además de sobrinos y nietos.
Dorita fue una colaboradora activa e histórica del Consejo Directivo Provincial de ATE (Asociación Trabajadores del Estado). En ese ámbito se ganó el respeto de compañeros y dirigentes, y forjó un perfil de persona solidaria, con un carácter firme que la distinguía.
Una despedida a su manera
En sus últimas horas, y como un acto postrero coherente con su forma de ser, reunió a familiares y amigos. Fue su modo de despedirse: rodeada de los suyos.
Había sido una fumadora empedernida y en el último tiempo sufrió las consecuencias de esa adicción, según recordaron quienes la conocieron.
Su historia quedó ligada a la ciudad: muchos años de trabajo en la administración provincial y una vida de compromiso gremial que dejó huella entre los trabajadores estatales de La Pampa.