Santiago ya hizo 2.500 mamografías en el interior: el detalle que explica cómo llegan los resultados
Una mujer del interior se hizo la mamografía en su pueblo y recibió el informe en el celular. Detrás de ese resultado hay 23 equipos, una unidad móvil y una cifra que marca el esfuerzo de este año.
El Ministerio de Salud de Santiago del Estero redobló la apuesta a la detección temprana del cáncer de mama. En lo que va del año, se practicaron cerca de 2.500 mamografías en hospitales del interior provincial, una cifra que refleja el esfuerzo por acercar los controles a mujeres que viven lejos de los grandes centros urbanos.
La directora general del Interior, Graciela Alzogaray, y la médica especialista en diagnóstico por imágenes mamarias, Samanta Boyanovsky, explicaron a Nuevo Diario cómo funciona una red que combina equipos fijos, una unidad móvil y un sistema digital para que los estudios lleguen a destino sin demoras.
Una red de 23 mamógrafos y una unidad que recorre los pueblos
La provincia cuenta con 23 mamógrafos distribuidos estratégicamente en distintos puntos del territorio. A esos equipos se suma una unidad móvil que visita localidades donde no hay mamógrafos instalados.
Los hospitales con equipos disponibles incluyen los de Selva, Añatuya, Campo Gallo, Fernández, Frías, Loreto, Monte Quemado, Nueva Esperanza, Ojo de Agua, Pinto y Las Termas de Río Hondo, además del CIS Banda y varios centros de salud de la Capital.
Según Alzogaray, se otorgan entre 25 y 30 turnos diarios, tanto en los establecimientos como en los operativos itinerantes. La cantidad de estudios en cada lugar depende de la población y de la demanda.
La funcionaria también resaltó que, de acuerdo con el último relevamiento federal de mamógrafos, Santiago del Estero ocupa el tercer lugar a nivel nacional por cantidad de equipos instalados, solo detrás de Buenos Aires y Santa Fe.
Informes a distancia: la clave para que el resultado llegue al celular
El fortalecimiento de la red no pasa solo por los aparatos. Boyanovsky detalló que las imágenes se digitalizan y pueden ser evaluadas por especialistas que trabajan en centros de mayor complejidad a través de una plataforma provincial.
Así, las pacientes reciben en su teléfono celular un enlace con las imágenes y el informe correspondiente, lo que agiliza el acceso a los resultados y permite detectar hallazgos que necesitan estudios complementarios.
Cuando se identifica una posible patología, se coordina la derivación a hospitales como el Independencia y el Regional, donde se realizan evaluaciones especializadas, biopsias y tratamientos. Luego, las mujeres vuelven a sus localidades y continúan bajo seguimiento del equipo de salud local, un mecanismo conocido como referencia y contrarreferencia.
¿A partir de qué edad hay que hacerse la mamografía?
Las especialistas recordaron que las mujeres con riesgo habitual deben realizarse una mamografía anual a partir de los 40 años. En personas más jóvenes con síntomas, como un bulto en la mama, la evaluación debe ser indicada por un profesional, que puede solicitar primero una ecografía según el caso.
Boyanovsky subrayó que, cuando el cáncer de mama se detecta en etapas iniciales, las posibilidades de curación pueden superar el 90%, según el tipo y las características de la enfermedad.
Ambas profesionales convocaron a las mujeres santiagueñas, en especial a las del interior, a sostener los controles preventivos y a compartir la información con otras personas, para que la prevención llegue a cada vez más comunidades.