Santilli al frente: la estrategia secreta del Gobierno para destrabar el conflicto con las provincias
El ministro Santilli inicia una ronda de reuniones clave con gobernadores. ¿Logrará el Gobierno destrabar el conflicto por las cajas jubilatorias y allanar el camino para la reforma política? Los detalles de una estrategia de alto voltaje.
El ministro del Interior, Diego Santilli, encabezará esta semana una ronda crucial de reuniones con gobernadores. El objetivo es avanzar en acuerdos por las cajas jubilatorias no transferidas y acercar posiciones antes de la negociación por la reforma política, en una movida que busca reordenar el vínculo del Ejecutivo con las provincias.
Desde Balcarce 50, Santilli recibirá a algunos mandatarios y visitará a otros en sus territorios. Esta ofensiva diplomática forma parte de una estrategia política más amplia para ordenar la relación con las jurisdicciones antes de abrir una nueva etapa de discusiones legislativas.
En el oficialismo reconocen que la reforma política aún no está cerrada. Aseguran que el documento final será presentado el próximo martes en la mesa política, marcando el inicio formal de las tratativas.
¿Cuál es el núcleo del conflicto con los gobernadores?
Una parte central de la negociación pasa hoy por el frente previsional. Existen 13 provincias que mantienen cajas jubilatorias propias, y la Nación dejó de girar en 2024 los anticipos automáticos.
El argumento del Gobierno nacional es que primero debían completarse las auditorías técnicas de la ANSES para determinar el rojo a compensar. Sin embargo, la situación ha evolucionado desde fines del año pasado.
Actualmente, hay al menos seis provincias que ya cerraron convenios parciales o anticipos de financiamiento con Nación. La lista incluye a Córdoba, Entre Ríos, Chaco, La Pampa, Neuquén y Misiones.
Los acuerdos que ya están sobre la mesa
Los montos y fechas de estos acuerdos pintan un panorama complejo. Córdoba firmó en mayo de 2025 un principio de acuerdo por un flujo mensual de $5.000 millones mientras avanzan las auditorías.
Por su parte, Entre Ríos acordó en octubre de 2025 anticipos por $48.000 millones. Chaco, ese mismo mes, selló un esquema por $40.000 millones.
La Pampa fue más allá y en diciembre de 2025 selló un convenio por $62.500 millones. Neuquén firmó en febrero de 2026 un anticipo de $48.000 millones en 12 cuotas, y Misiones suscribió en marzo de 2026 un convenio para iniciar el cobro de parte de la deuda.
Santa Fe y Córdoba: los casos más sensibles
Santa Fe emerge como uno de los casos centrales que el Gobierno quiere destrabar. La provincia rechazó la oferta de Nación por considerarla insuficiente y mantiene abierto el reclamo judicial ante la Corte Suprema.
Desde la gestión de Maximiliano Pullaro argumentan que no aceptarán resignar fondos ni convalidar un corte del flujo mensual. Insisten en que la deuda previsional es la principal condición para retomar un diálogo político más fluido con el Gobierno nacional.
Córdoba, por otro lado, ocupa un lugar sensible pero con una dinámica distinta. Además del acuerdo original de mayo de 2025, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó recientemente que los envíos mensuales pasarán de $5.000 millones a $10.000 millones a partir de mayo de 2026.
¿Qué define el futuro de las negociaciones?
El punto técnico que observan tanto el Ejecutivo como las provincias es el vencimiento de los plazos de auditoría. En el caso cordobés, el acuerdo de 2025 fijó que durante ese período debían conciliarse las auditorías de los ejercicios 2019 a 2024.
Distintos actores provinciales ubican este proceso con horizonte en el corto plazo. En la Casa Rosada aseguran que el resultado de esas revisiones será lo que defina el ritmo de los próximos convenios y la posibilidad de ampliar los anticipos.
El éxito de la gira de Santilli podría marcar un punto de inflexión en la tensa relación Nación-provincias. Todo está puesto sobre la mesa para una semana de definiciones clave.