Saquearon la casa de una jubilada durante días: lo que reveló la autopsia un mes después
Una banda entró varias veces a la casa de una jubilada de 82 años en Santa Lucía y se llevó hasta las sábanas. Cuando un vecino frenó a uno de los sospechosos, la policía encontró algo peor adentro. Lo que reveló la autopsia un mes después hizo cambiar por completo la acusación.
La casa de calle Zuviría, en el barrio Alberdi de Santa Lucía, parecía un hogar tranquilo. Pero durante varios días, una banda entró y salió sin que nadie lo notara. Cuando los vecinos reaccionaron, ya era tarde: Ángela "Lita" Álvarez, de 82 años, estaba muerta.
El hallazgo ocurrió el 27 de julio, cerca de las 20:00. Dos delincuentes se retiraban con la heladera de la casa sobre un carro tirado por una bicicleta. Un vecino, miembro de las fuerzas de seguridad, los vio y redujo a uno de ellos: Gabriel Alejandro Pozo. Después llamó a la Comisaría 5°.
Cuando la policía entró a la vivienda para buscar a Lita, se encontró con una escena desgarradora. El cuerpo de la jubilada yacía junto a su cama, en un avanzado estado de descomposición.
En las horas siguientes, la Fiscalía detuvo e identificó a otros tres sospechosos: Alexander Flores, Cristian Videla y Nahuel Vera. Todos eran conocidos en el barrio por sus antecedentes en el fuero de Flagrancia. En ese primer momento, la imputación fue por hurto simple, porque se sospechaba que Lita había muerto por causas naturales antes del robo.
El giro que cambió todo
La autopsia inicial no fue concluyente debido al estado del cuerpo. La UFI Delitos Especiales, a cargo del fiscal Sebastián Gómez y la ayudante fiscal Agostina Pérez, esperó en silencio los resultados de los estudios histopatológicos, que analizan tejidos y órganos en laboratorios forenses.
Las muestras hablaron un mes después: Lita no murió por causas naturales. Sufrió una muerte violenta por asfixia mecánica por sofocación. Según la investigación, los ladrones la habrían asesinado para saquear su casa.
Con esa prueba, la Justicia actuó con firmeza. El juez de Garantías Pablo León hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y cambió la imputación de los cuatro detenidos a robo seguido de muerte (artículo 165 del Código Penal), un delito que prevé penas de 10 a 25 años de prisión. Además, dictó un año de prisión preventiva para todos ellos.
Mientras tanto, la policía busca intensamente a dos prófugos que habrían participado del hecho.
El reclamo de un barrio
Hoy, las ventanas de la casa de calle Zuviría siguen cerradas. Los vecinos recuerdan a Doña Lita con cariño y exigen que los responsables paguen por la crueldad de lo ocurrido. El dolor por su pérdida se transformó en un reclamo colectivo para que este final no se repita.