Sarmiento resistió hasta el final, pero un gol en el descuento lo condenó al descenso
Un gol en el descuento selló la suerte de Sarmiento y desató una crisis que venía gestándose desde mucho antes: meses de sueldos adeudados, entrenamientos suspendidos y una estructura que se sostuvo durante años con respaldo político. Ahora, el Decano deberá empezar de cero.
Sarmiento de Resistencia perdió 1-0 ante Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay y descendió al Torneo Regional Amateur. El conjunto chaqueño aguantó gran parte del partido, pero un gol en tiempo de descuento selló su suerte en el Torneo Federal A.
La definición se confirmó este domingo y cerró una temporada para el olvido. El Decano no pudo sostener el resultado que necesitaba y, sumado a la combinación de otros resultados de la jornada, quedó sin margen para escapar de la zona roja de la categoría federal.
Un año irregular que terminó en la zona roja
El equipo aurirrojo nunca encontró regularidad en el Torneo Federal A. A lo largo del campeonato arrastró problemas futbolísticos que lo mantuvieron siempre cerca del fondo de la tabla, sin poder construir una racha que le diera aire.
Ahora deberá rearmarse para la próxima temporada con un objetivo claro: recuperar el lugar en el plano nacional desde el certamen regional.
De la estructura política a la crisis económica
Durante años, la vida institucional de Sarmiento estuvo ligada a la figura de Jorge Capitanich, quien ocupó la presidencia en distintos períodos o se mantuvo en uso de licencia. En esa etapa, el club sostuvo un crecimiento de infraestructura importante y un presupuesto sobredimensionado, apalancado en el poder político y en fondos estatales.
Con el recambio político, ese respaldo financiero se cortó y quedó al descubierto la fragilidad del modelo. La estructura laboral y deportiva era insostenible con los ingresos genuinos de la institución. Las renuncias en la comisión directiva y la derrota del oficialismo en las urnas marcaron el final de una era y el arranque de una transición complicada.
Salarios atrasados, paros y tensión interna
La nueva dirigencia reconoció públicamente una situación crítica: deudas con empleados, proveedores y el plantel profesional, además de causas judiciales pendientes.
El impacto económico se trasladó a la cancha durante toda la temporada 2026. El plantel profesional suspendió entrenamientos y realizó paros por la acumulación de varios meses de sueldos adeudados a jugadores y cuerpo técnico.
La distancia entre los reclamos de los futbolistas y la respuesta de la dirigencia —que emitió comunicados minimizando el efecto institucional en el rendimiento— dejó a la vista la falta de conducción y de armonía puertas adentro.
Con las cuentas acorraladas y un equipo que penó todo el campeonato en la zona roja, Sarmiento pagó en la cancha el costo de años de desmanejos dirigenciales. Hoy no solo lamenta una pérdida deportiva histórica: también enfrenta el desafío de ordenar sus finanzas y refundar bases desde el llano para soñar con la vuelta.