La secretaria iba a quedar a cargo de la sección hasta fin de año, pero un acta cambió el plan y los alumnos terminaron repartidos entre otros dos cursos. Los padres de Saujil ya presentaron un petitorio y esperan respuesta.
Los padres de los chicos de 5.º grado de la Escuela Primaria N.º 227, en Saujil, departamento Pomán, hicieron público un reclamo que arrastran desde los primeros días de septiembre: la sección quedó sin docente titular tras la jubilación del maestro y hasta ahora no hubo una solución definitiva.
El problema arrancó con esa jubilación. Según contaron las familias, la dirección del establecimiento les pidió en un primer momento que firmaran una nota en la que se informaba que, por disposición de la Supervisión de Zona, la secretaria de la escuela se haría cargo del dictado de clases en la sección "B" hasta el final del ciclo lectivo 2026.
Esa medida, sin embargo, no prosperó. Un acta posterior estableció que los alumnos fueran repartidos entre las docentes de las secciones "A" y "C".
Por qué a los padres no les cierra
La decisión encendió las alarmas. Los tutores cuestionan la falta de continuidad pedagógica y, sobre todo, la división del grupo a pocos meses de que los chicos empiecen 6.º grado, la etapa final de la nivelación primaria.
Con ese panorama, la comunidad de padres presentó un petitorio formal ante las autoridades del establecimiento para exigir la gestión y la cobertura urgente del cargo vacante.
Según les comunicaron, la nota fue derivada a la Supervisión de Zona del Nivel Primario. Hasta la fecha, aseguran, no recibieron una respuesta formal ni precisiones sobre los trámites administrativos en curso.
"Nuestros hijos no pueden esperar"
Las familias remarcaron que el reclamo no es una cuestión burocrática, sino el derecho de los chicos a recibir una educación de calidad organizada. También subrayaron que cumplieron con todos los pasos institucionales correspondientes.
Por eso pidieron la intervención de las autoridades del Ministerio de Educación de la provincia para que se designe a un docente sin más dilaciones. El pedido, resumido en una frase que repiten: "Nuestros hijos no pueden esperar".