Sciurano no quiere que la ordenanza costera quede en manos del intendente de turno
La ordenanza costera se aprobó por unanimidad, pero su aplicación quedó relegada. Sciurano reclama retomarla y advierte que no puede depender de quién gobierne el Municipio.
El Plan de Manejo Integrado Costero de Ushuaia nació con el respaldo unánime del Concejo Deliberante, pero con los años su aplicación se fue diluyendo. Federico Sciurano, autor del proyecto que le dio origen, advirtió que la norma quedó relegada y reclamó retomarla.
El actual legislador provincial fue quien redactó la ordenanza y la puso en marcha cuando era intendente. Consultado sobre la chance de derogarla, fue tajante: “No, no, con eso hay que insistir. Hay que insistir porque sería entregarnos si no insistimos con eso. Esa fue una decisión que tomó la ciudad en su momento”.
Una política que, según Sciurano, dio resultados
Para el legislador, la norma no quedó en el papel. “Fue una iniciativa que tomó el Ejecutivo, que se implementó y fue exitosa, además. No estamos hablando de cuestiones abstractas o que no sabemos qué va a pasar. Fueron decisiones que la ciudad transformó en exitosas”, afirmó.
El origen del plan se remonta a los primeros días de su gestión al frente del Municipio, cuando le pidió a Prefectura Naval recorrer el frente costero desde el agua. “Cuando hicimos ese recorrido desde el mar nos encontramos con cosas que eran inconcebibles”, relató.
Esa experiencia, contó, fue el puntapié para repensar el vínculo de Ushuaia con su costa y para reestructurar y modificar el paseo costero.
El mar como parte de la identidad de la ciudad
La transformación buscó, según sus palabras, “entender que no podíamos ser una ciudad costera, capital de una provincia insular y negarnos a reconocer el valor del mar y el vínculo que tenemos desde nuestra costa con el mar”.
Ese cambio fue posible gracias a la ordenanza y a instituciones municipales que garantizaban que no se tomaran decisiones con impacto negativo sobre la costa sin un análisis previo.
La defensa del frente costero se enmarca, en su mirada, en una preocupación más amplia por el perfil natural de la ciudad. Mencionó el crecimiento del senderismo y recorridos masivos como el de la Laguna Esmeralda.
“Hay que cuidar lo que tenemos para no perder esa esencia y estar a la altura de poder garantizar que eso se pueda sostener después en el tiempo”, señaló, y agregó: “Es muy difícil que vos quieras lo que no conocés”.
Un desafío que excede a la gestión de turno
Para Sciurano, la recuperación de esta política no debe depender de quién esté al frente del Municipio. “No importa quién gobierne la ciudad, no tenemos que resignarnos, tenemos que trabajar para que el mensaje se reciba y se modifiquen actitudes que puedan no ser correctas o adecuadas para el tipo de ciudad al que queremos, y que no tenga que ver con una discusión político-partidaria, sino que se pueda hacer la reflexión y repensar decisiones que se han tomado”, concluyó.