Se agarraron a golpes en pleno partido de futsal femenino en zona norte: una piba de 16 terminó en el hospital
Un partido de futsal femenino en Empalme Graneros terminó a los golpes entre jugadoras y familiares, con insultos racistas de por medio. Una chica de 16 años terminó atendida en el Hospital de Niños Zona Norte. La madre denuncia que el club no tenía emergencias médicas y el entrenador local apunta a los insultos del equipo visitante.
Un partido de futsal femenino que se jugaba en un club de Empalme Graneros, en la zona norte de Rosario, terminó de la peor manera: una pelea entre jugadoras y familiares que incluyó golpes e insultos racistas, según informaron fuentes policiales.
El episodio ocurrió el domingo por la noche en el Club Deportivo "La Fábrika", sobre Juan José Paso al 2000, a la altura del barrio Empalme Graneros. Allí se enfrentaban el local y Belgrano.
Una chica de 16 años, atendida en el hospital
De acuerdo a lo que trascendió, una adolescente de 16 años fue llevada por sus allegados al Hospital de Niños Zona Norte, donde la atendieron por los golpes recibidos. En principio, las lesiones no serían de gravedad.
La denuncia la radicó Romina M., de 47 años y madre de la chica, integrante del plantel de Belgrano. Según su relato, en un momento del partido se produjeron roces físicos entre las jugadoras y su hija fue tomada de los pelos y arrastrada por el piso. En medio de esa secuencia, una mujer adulta ingresó a la cancha y también le dio varias patadas.
El reclamo por la falta de emergencias médicas
La mujer contó que tras la agresión llamó al 911 y al Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias "porque el club Fábrica no tenía cobertura de emergencias médica". Además, dijo que se retiró del lugar por sus propios medios para ir al hospital, aunque según las fuentes no presentaba cortes en el cuerpo.
La versión del entrenador del club local
Los efectivos policiales tomaron declaración a Ezequiel G., de 30 años y entrenador del club Fábrica. El técnico declaró que en el segundo tiempo hubo roces físicos y que, a raíz de eso, el equipo visitante comenzó a insultar con términos racistas al equipo local.
Según esa versión, en el momento del saludo una de las chicas le dio una cachetada a otra jugadora. Cuando intentaban separarlas, una de las madres del equipo visitante tomó de los cabellos a la menor. Para cuando la policía llegó al lugar, los involucrados en el incidente ya se habían retirado por la puerta de calle Carrasco.