Se anotó en un taller de teatro para vencer la timidez y terminó descubriendo algo inesperado
Llegó con mucha vergüenza y sin experiencia previa. Lo que encontró en las clases de teatro de la ULP lo cambió todo: "Se armó un grupo muy lindo".
La Escuela de Música de la Universidad de La Punta (ULP) sostiene su taller de Teatro, un espacio que combina creación, improvisación y expresividad para adolescentes y adultos. La propuesta está a cargo de la docente y licenciada en Arte Dramático Marcela Aravena, quien busca correr al teatro del lugar de pasatiempo para instalarlo como una disciplina artística de verdad.
Uno de los grupos reúne a jóvenes de 12 y 13 años. El objetivo allí es darles herramientas y procedimientos teatrales concretos. “Ver al teatro no como un hobbie, sino como una disciplina”, resume Aravena, que insiste en que los alumnos aprendan a reconocer los signos del teatro en lugar de tratarlo como algo abstracto.
Después de un primer cuatrimestre dedicado al análisis de textos, la lectura de obras completas y la construcción de personajes, las clases actuales sumaron un componente técnico y experimental fuerte.
Improvisar con libros y poner la luz en primer plano
En los últimos encuentros, los estudiantes trabajaron la expresión de las emociones, el miedo y la confianza a través de improvisaciones con libros. Además, empezó a incorporarse la iluminación en escena como un actor más de la puesta.
María, una de las alumnas del taller de adultos, explica cómo esa dinámica cambia la interpretación: “Son actividades que nos ponen incómodos. Preparamos una escena donde, mediante los elementos de iluminación, hacemos que esos componentes sean los protagonistas, pasando el texto y lo actoral a un segundo plano”.
De la vergüenza al grupo que se armó
Para varios de los asistentes, el taller significó descubrir una vocación o una herramienta para vencer barreras personales. Felipe combina la actuación con el canto y sueña con ese camino. “Desde chiquito siempre actué. Me topé con este taller y encontré un lugar precioso. Te enseña sobre poses, movimientos y entonaciones que sirven muchísimo”, cuenta.
Augusto, en cambio, nunca había hecho una actividad así y arrastraba una gran timidez. “Tenía mucha vergüenza, pero los ejercicios que propone la profe siempre nos intentan sacar de nuestra zona de confort. Se armó un grupo muy lindo y estamos muy contentos”, destaca.
El taller de Teatro de la Escuela de Música de la ULP se mantiene abierto a toda la comunidad. Movimiento del cuerpo, voz y técnica se cruzan con un único requisito: las ganas de aprender y divertirse.


