Se cayó el partido del año: la verdadera razón por la que Argentina y España no se enfrentarán
La Finalissima entre Argentina y España es historia. ¿Qué fue lo que realmente impidió que los campeones del mundo se enfrentaran? Te contamos los detalles de la negociación fallida y la postura interna que pocos conocían.
La esperada revancha entre campeones del mundo quedó en la nada. La Finalissima, que iba a reunir a Argentina y España, fue oficialmente cancelada sin posibilidad de reprogramación. El desacuerdo entre las federaciones sobre la fecha y sede terminó por sepultar el encuentro que prometía ser un espectáculo global.
La UEFA, el organismo rector del fútbol europeo, confirmó la noticia tras semanas de negociaciones fallidas. El partido, originalmente pactado para la ventana FIFA de marzo, no encontró una sede alternativa viable después de que Qatar, la locación inicial, dejara de ser una opción por cuestiones de seguridad relacionadas con el conflicto en Medio Oriente.
Una postura firme que terminó en un callejón sin salida
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA), liderada por Claudio “Chiqui” Tapia, mantuvo una posición inflexible. Su última propuesta fue jugar el martes 31 de marzo en el Estadio Olímpico de Roma, acompañada de un ultimátum: “Aceptan eso o se posterga hasta después del Mundial”.
Sin embargo, del otro lado del Atlántico, la respuesta española fue negativa. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el cuerpo técnico de Luis De la Fuente consideraron inviable esa fecha, ya que afectaría la preparación de sus jugadores, muchos del Barcelona y Atlético de Madrid, para un partido clave de La Liga el sábado 4 de abril.
¿Scaloni en contra del partido?
Detrás de la escena, se filtró que el entrenador argentino, Lionel Scaloni, no era partidario de jugar esta final. Fuentes cercanas indican que Scaloni temía que una derrota pudiera afectar la confianza del equipo a meses de comenzar la defensa del título mundial en Canadá, México y Estados Unidos 2026. Su escepticismo era conocido, evadiendo constantemente las preguntas sobre el cruce en sus conferencias de prensa.
La UEFA, en un extenso comunicado, detalló las alternativas que, según su visión, fueron rechazadas por la AFA. Estas incluían jugar en el Santiago Bernabéu de Madrid con butacas divididas al 50%, o incluso una serie a doble partido, con uno en Madrid y otro en Buenos Aires en una fecha posterior.
El organismo europeo expresó su “gran decepción” y dirigió críticas veladas hacia la postura argentina, agradeciendo en cambio a las autoridades de Qatar por sus esfuerzos. La Conmebol, presidida por Alejandro Domínguez, quien viajó a Buenos Aires para apoyar a Tapia, ni siquiera fue mencionada en el anuncio oficial de cancelación.
Con todas las puertas cerradas, la única opción que quedaba sobre la mesa era posponer el encuentro para después del Mundial 2026, algo que el calendario de la selección española hizo imposible. Así, el sueño de ver a Messi y compañía medirse contra la renovada “Roja” de De la Fuente se desvaneció por completo.