Se cayó la web de Flybondi y crece el temor en la Patagonia: ¿se quedan sin vuelos?
La web de Flybondi está caída en plena crisis por deudas y reclamos. ¿Qué pasará con los vuelos a la Patagonia? Los detalles que preocupan a todos.
La plataforma digital de la aerolínea de bajo costo dejó de estar operativa en las últimas horas. El apagón virtual se da en plena crisis por deudas millonarias y reclamos de pasajeros que no recibieron sus reembolsos. En la Patagonia, la preocupación es mayúscula: la empresa es una de las pocas que conecta la región con el resto del país.
El sitio web de Flybondi amaneció caído este martes, sin posibilidad de comprar pasajes ni gestionar reservas. La medida, lejos de ser un simple problema técnico, enciende todas las alarmas sobre el futuro de la compañía, que enfrenta embargos por sumas millonarias y una ola de denuncias de usuarios que aún esperan la devolución de su dinero.
¿Qué significa esto para los patagónicos?
La caída del sitio profundiza el aislamiento de una región que depende en gran medida del transporte aéreo para conectarse con Buenos Aires y otras provincias. Flybondi había sido una de las opciones más elegidas por sus tarifas accesibles, y su eventual desaparición dejaría a muchos pueblos y ciudades sin una alternativa económica para viajar.
Mientras tanto, los directivos de la firma evalúan contrarreloj distintas alternativas para evitar un colapso definitivo. Fuentes cercanas a la empresa mencionan la posibilidad de reestructurar la deuda o buscar nuevos inversores, aunque por ahora no hay nada concreto.
La incertidumbre es total. Los pasajeros que tienen vuelos ya comprados no saben si podrán viajar, y los que esperan reembolsos ven cada vez más lejano recuperar su dinero. La situación es un nuevo golpe para la confianza en el sistema aéreo patagónico, que ya venía golpeado por la quita de rutas y el aumento de tarifas.
El gobierno provincial y las cámaras de turismo siguen de cerca la evolución del caso, pero hasta ahora no hubo comunicados oficiales. La única certeza es que el sitio web sigue fuera de línea y que la angustia crece en cada terminal aérea de la región.