Un funcionario publicó un gráfico para mostrar que Tucumán tiene baja presión fiscal. La respuesta no tardó y apuntó directo a cómo se armó ese número: "Prefiero pensar que lo indujeron al error".
La discusión por cómo se mide la carga impositiva en Tucumán sumó un nuevo capítulo. Bellomío salió a responderle a Abad después de que el funcionario provincial defendiera los números que había publicado en redes, y le marcó un error de método: según su lectura, el índice compartido no refleja la presión fiscal.
Todo arrancó con un posteo en X. Abad había contestado allí a Catalán y aseguró que Tucumán se ubica entre las tres provincias con menor incidencia de presión fiscal por habitante, incluso por debajo del promedio del país. Como respaldo, subió un gráfico armado con la recaudación de Ingresos Brutos de 2025 dividida por la población del Censo 2022.
La réplica y el cruce
Esa publicación fue la que disparó la respuesta de Bellomío, que puso el foco en la metodología elegida y remarcó que ese indicador no sirve para medir la presión fiscal.
"El que está confundido es usted, señor ministro. Ese índice no mide presión fiscal. Prefiero pensar que lo indujeron al error y no que desconoce lo que publicó", lanzó.
El planteo técnico que esgrimió apunta a que la presión fiscal se calcula cruzando la recaudación tributaria con el Producto Bruto Geográfico (PBG). Ese dato, explicó, es el que permite dimensionar cuánto pesa la carga impositiva en relación con la riqueza que genera la economía de la provincia.
Respaldo a Catalán
Lejos de cuestionar al funcionario que había sido el blanco original del cruce, Bellomío salió a defenderlo y sostuvo que sus afirmaciones se apoyan en datos concretos.
"Lisandro Catalán solo expuso lo que arrojan los índices, basados en datos objetivos", cerró.