Se desvaneció dentro de la comisaría y no pudieron reanimarlo: quién revisará ahora qué pasó
¿Quién revisa ahora qué pasó dentro de la Comisaría Séptima? La fuerza que apartó a la Policía del expediente y el dato que Garay no dudó en admitir sobre sus propios efectivos.
Un hombre de 35 años murió tras desvanecerse en el interior de la Comisaría Séptima de Santa Cruz, y la investigación quedó en manos de una fuerza externa. El comisario inspector Cristian Garay, director general de la Unidad Regional Sur de la Policía provincial, detalló en diálogo con Planeta (Tiempo FM 97.5) cómo fueron las horas previas y qué se resolvió después.
El llamado al 911 y el traslado
Según relató Garay, todo arrancó pasadas las 22 del viernes, cuando el sistema de emergencias 911 recibió un pedido de presencia policial en las inmediaciones del Gimnasio Indio Nicolai. Hasta allí llegó personal de la comisaría, que se entrevistó con una mujer por un hecho previo.
“Ahí asiste personal de la Comisaría, logra entrevistarse con una mujer, había habido un hecho previo y, en relación a este hecho, personal termina trasladando a una persona de sexo masculino de 35 años hacia la comisaría”, explicó el comisario.
El traslado se hizo en un móvil de la propia dependencia. Al requerimiento inicial, precisó, acudieron alrededor de tres patrulleros.
El desvanecimiento en el pasillo
El momento crítico ocurrió mientras el hombre ingresaba al edificio. Se desvaneció en un sector de pasillos. “El personal inmediatamente le retira la sujeción que tenía colocada y, en razón de lo que presentaba la persona, empezaron con maniobras de reanimación”, señaló Garay.
Los efectivos pidieron una ambulancia del Hospital Regional. El personal sanitario llegó a los pocos minutos y siguió con las maniobras junto a los policías. “Estuvieron por lo menos cerca de 40 minutos con maniobras y no pudieron reanimarlo”, indicó.
En la dependencia había entre tres y seis efectivos cuando el hombre se desvaneció.
Gendarmería toma el expediente
Garay estaba en la comisaría cuando se enteró de lo ocurrido. Se comunicó personalmente con el Juzgado N.º 3 para informar la situación y pedir la intervención de una fuerza externa.
“Para poder generar un procedimiento más transparente, en este caso lo hizo la Gendarmería Nacional”, explicó. Y agregó: “Después quedará en la Justicia por establecer cuál fue la intervención del personal policial y si hubo una cuestión que los excede”.
El objetivo, remarcó, es garantizar el desarrollo de las actuaciones y llevar tranquilidad tanto a la familia como a la comunidad.
Respecto de los resultados de la autopsia, el director general de la Unidad Regional Sur aclaró que, desde que intervino Gendarmería, la Policía quedó apartada del expediente y perdió acceso a las diligencias. La institución puso a disposición los registros de la Comisaría Séptima, al personal que participó del procedimiento y el lugar donde ocurrió el hecho.
Sumario y contención para los efectivos
Consultado sobre la posibilidad de abrir un sumario, Garay respondió que seguramente se iniciarán actuaciones administrativas. “Los informes son elevados a la instancia superior y ellos van a disponer seguramente el inicio de actuaciones administrativas”, sostuvo.
El comisario también confirmó que el personal que intervino recibió asistencia psicológica desde el primer momento por el impacto emocional. “Nosotros nos entrevistamos con el personal que participó de este procedimiento en forma inmediata porque los hemos notado afectados emocionalmente con lo sucedido, no es una situación fácil”, expresó.
Garay contó que estaba en el lugar cuando le informaron que el hombre había fallecido y que no habían podido hacer más para reanimarlo. A partir de eso se dio intervención al Gabinete de Bienestar Policial. “Se hicieron presentes dos psicólogas con la jefa del área para poder acompañarlos y entrevistarlos”, detalló. Los efectivos tendrán seguimiento del área correspondiente.
La RCP y el factor emocional
Sobre la preparación del personal para las maniobras de reanimación cardiopulmonar, Garay afirmó que la capacitación es continua. “El personal policial se está capacitando continuamente, no solamente en este aspecto, pero este tipo de situaciones no las tenemos todos los días”, explicó.
“Yo pude observar a nuestros compañeros en ese momento trabajar en forma conjunta con el Hospital Regional, con el personal sanitario, y estuvieron a la altura”, sostuvo.
De todos modos, reconoció la dificultad de actuar en una situación de esa gravedad. “Es una situación hasta desesperante. Es cierto que nosotros tenemos que estar capacitados, pero hay que estar en esos momentos para poder actuar y actuar fríos, alejados de esta cuestión emocional”, concluyó.