Se distrajo un segundo y su auto terminó arriba de la vereda: el insólito motivo
Un conductor perdió el control de su auto en el centro de Rosario por un motivo que sorprende: quiso ponerse el cinturón. El vehículo subió a la vereda y chocó contra un jardín de infantes. ¿Cómo terminó esta historia?
Un conductor que circulaba por el centro de Rosario protagonizó un insólito siniestro vial: quiso ajustarse el cinturón de seguridad y perdió el control del vehículo, que terminó subiendo a la vereda y estrellándose contra un jardín de infantes.
El hecho ocurrió en San Juan al 1900, pleno microcentro, cuando el hombre que manejaba un Nissan blanco se distrajo por unos segundos. En ese lapso, el auto trepó el cordón, aplastó el cantero de un árbol y chocó contra las vallas de contención que protegen el frente de un establecimiento educativo para niños pequeños.
Afortunadamente, el accidente se produjo alrededor de las 6 de la mañana, cuando la circulación de personas y vehículos era mínima tanto en la calzada como en la vereda. El conductor no sufrió lesiones de consideración, y tampoco se reportaron heridos entre los vecinos o transeúntes que presenciaron la escena.
¿Qué pasó exactamente?
Según las primeras informaciones, el automovilista intentó colocarse el cinturón de seguridad mientras manejaba, lo que le hizo perder el control del rodado por unos instantes. El Nissan blanco se desvió hacia la derecha, subió a la vereda y se detuvo recién al impactar contra las protecciones metálicas del jardín de infantes.
El siniestro no dejó heridos ni daños materiales de gran magnitud, aunque el cantero del árbol quedó destruido y las vallas de contención resultaron dañadas. Personal policial y de tránsito trabajó en el lugar para normalizar la zona y retirar el vehículo.
El episodio generó asombro entre los vecinos, que vieron cómo un simple descuido pudo haber terminado en una tragedia. El conductor, identificado como propietario del Nissan, se salvó de milagro y también evitó lastimar a otras personas.
Las autoridades recuerdan la importancia de abrocharse el cinturón antes de iniciar la marcha y de no realizar maniobras que distraigan la atención al volante. Un segundo de descuido puede cambiar el rumbo de un viaje, y en este caso, el desenlace pudo ser mucho peor.