Se encadenaron frente al PAMI para salvar a su padre: la derivación llegó tarde
Una familia de Río Gallegos denunció que tuvo que encadenarse y movilizarse para conseguir una derivación de PAMI. La autorización llegó meses después y, al llegar a Buenos Aires, el diagnóstico cambió todo. Lo que encontraron en la guardia, adentro.
Una familia de Río Gallegos denunció que debió movilizarse y encadenarse para conseguir una derivación de PAMI a Buenos Aires. Fátima Soto relató que su padre, Adrián Soto, afiliado a la obra social, necesitaba atención de alta complejidad y que la autorización se demoró meses.
Según el testimonio de Fátima, los problemas de salud de su padre comenzaron en 2025, con descompensaciones reiteradas, internaciones y consultas médicas en Río Gallegos. La situación se volvió crítica en marzo de 2026, cuando una oncóloga indicó que el hombre debía ser derivado a un centro de alta complejidad en Buenos Aires.
La familia aseguró que la autorización para el traslado se demoró varios meses y que recién pudo concretarse en julio. "Tuvimos que hacer movilización, encadenar, salir a todos lados de los medios para poder lograr una derivación", sostuvo Fátima Soto.
Qué ocurrió cuando llegaron a Buenos Aires
El paciente y sus familiares arribaron a Buenos Aires el 14 de julio. De acuerdo con el relato de Soto, ese mismo día su padre debió ser trasladado a una guardia y quedó internado de urgencia.
Tras una serie de estudios, los profesionales detectaron un tumor estomacal. El hombre fue sometido a una intervención quirúrgica y, al momento de la entrevista, permanecía internado en terapia intensiva, aunque estable y con evolución favorable.
Fátima explicó que la recuperación demandará varios meses y que luego deberá afrontar una nueva intervención.
El reclamo por otros afiliados
Durante su estadía en Buenos Aires, Soto aseguró que conoció otros casos de afiliados santacruceños que, según sus relatos, atraviesan dificultades para acceder a medicamentos, prótesis y otras prestaciones.
Entre ellos mencionó a una mujer que espera desde hace alrededor de tres meses una medicación oncológica y a otro paciente que necesitaría un medicamento cuyo costo, según indicó, ronda el millón de pesos. También relató el caso de un adulto mayor que habría esperado seis meses por una pierna ortopédica.
Soto cuestionó además los recursos disponibles para quienes deben trasladarse fuera de Santa Cruz para recibir atención médica y afirmó que los viáticos resultan insuficientes para cubrir gastos como alimentación, transporte y alojamiento.
La mujer también aseguró haber solicitado asistencia económica a organismos provinciales y señaló que lleva más de un mes esperando una respuesta. Su reclamo apunta a que los adultos mayores derivados puedan acceder a sus tratamientos y prestaciones sin atravesar largos períodos de incertidumbre.