Se encadenó frente a la cárcel de Villa María: "La condenada soy yo"
Roxana Peñaflor se encadenó frente al penal de Villa María para exigir que su hijo, condenado a 10 años, cumpla la pena cerca de casa. La respuesta que recibió la llevó a tomar esa decisión.
Roxana Peñaflor no discute la condena de su hijo. Discute el lugar donde la cumple. Mauricio Mercado fue sentenciado a 10 años de prisión por intento de homicidio, por un hecho ocurrido en el barrio San Martín en 2021, y desde hace cinco meses va de penal en penal: Cruz del Eje, Córdoba, Río Cuarto.
Su madre quiere que lo trasladen a la cárcel de barrio Belgrano, en Villa María, para poder verlo sin recorrer media provincia. El miércoles 7 de octubre se encadenó frente al Establecimiento Penitenciario Nº 5 junto a su otro hijo, Maximiliano Mercado, que está en silla de ruedas desde que fue baleado en las inmediaciones del Anfiteatro cuando cuidaba coches durante el Festival de Peñas.
Un recorrido que no termina
"Hace cinco meses que lo llevaron a Cruz del Eje, de ahí a Córdoba y después a Río Cuarto", contó Peñaflor a Radio del Centro del País. "En lugar de traerlo de ahí a esta ciudad, como me habían dicho, lo mandaron otra vez a Córdoba".
La mujer asegura que no cuestiona la pena ni la privación de libertad, pero sí el desarraigo. "El problema es que si yo tengo que verlo en Córdoba, Cruz del Eje o Río Cuarto, no hay sueldo que alcance. Al final, parece que la que tiene que cumplir la condena es la familia", planteó.
57 días en aislamiento
Según relató su madre, Mauricio ocupa desde hace 57 días una celda de aislamiento por "protección", una situación que, dice, "le está haciendo muy mal psicológicamente". "Imaginate estar solo, entre cuatro paredes, en un lugar que ni te podés sentar", describió.
"El último domingo lo fui a ver y me partió el alma. Está flaco, barbudo", agregó.
La mujer también mencionó el caso de Alexis Mercado —comparten apellido pero no son familiares—, un detenido de Villa María que falleció en el penal de Cruz del Eje y cuya familia pide que se investigue si fue a causa de una golpiza. "Me da una tristeza muy grande verlo, no quiero que siga así y un día me lo traigan muerto", dijo.
El reclamo que no encuentra respuesta
Roxana viene reclamando desde hace meses el traslado de su hijo a la cárcel de barrio Belgrano. "Yo no lo voy a abandonar, y también sé que mi hijo no violó ni mató a nadie", aseguró.
Su peregrinación institucional no dio resultados. "Ya no sé con quién más hablar, porque acá me dicen que reclame en la Dirección General, pero ahí me dicen que es un tema de la cárcel de acá, porque los traslados se hacen de penal a penal", explicó.
"Así que, como me tienen de un lado para otro, me encadeno acá esperando que me den una respuesta", concluyó. Hasta ayer, seguía frente al penal junto a Maximiliano.