Se entrenó toda la temporada para el podio nacional y el clima le jugó una mala pasada
Violeta Tonini llegó a la final de los Juegos Argentinos Urbanos con la medalla al alcance. Un factor externo frenó la definición y la dejó con la miel en los labios. Qué pasó y qué sueña ahora la escaladora de El Chaltén.
La escaladora santacruceña Violeta Tonini cerró su participación en los Juegos Argentinos Urbanos con un cuarto puesto en la modalidad de bloque, en una competencia que se disputó en Malvinas Argentinas, provincia de Buenos Aires. La representante del Centro Andino El Chaltén había llegado a la final con grandes chances de medalla, pero la lluvia cambió el final.
En la rama masculina, Jerónimo Capurro terminó quinto, de modo que Santa Cruz se ubicó entre las provincias protagonistas de la disciplina a nivel nacional.
Una final que no se pudo terminar
Tonini había clasificado segunda y las diferencias con sus rivales eran mínimas. El último bloque iba a definir el podio. Sin embargo, la lluvia obligó a suspender la prueba: la pared y los colchones de seguridad estaban mojados y las condiciones resultaban peligrosas. Una de las participantes ya se había resbalado y golpeado en un intento previo.
“Veníamos del segundo al cuarto puesto, luchando por intentos, por muy pocos intentos. Estábamos muy empatadas y el último bloque era el que iba a definir el podio”, explicó la escaladora.
La organización decidió cancelar ese último desafío y mantener las posiciones alcanzadas, por lo que Tonini quedó cuarta. Lejos de quedarse con la frustración, prefirió mirar el vaso medio lleno.
“Estoy súper contenta con mi performance, con cómo escalé y cómo competí. La pasé muy bien, me divertí mucho y todo es experiencia. También hay que entender que estas situaciones no las podemos controlar, es el clima”, señaló.
Cómo funciona la modalidad de bloque
En el bloque, los atletas deben resolver recorridos de unos cinco o seis metros de altura, cada uno con exigencias técnicas y físicas distintas. La final planteó cuatro desafíos: uno de fuerza, otro técnico, uno de equilibrio y uno de coordinación.
Cada escalador dispone de cuatro minutos por recorrido y puede hacer todos los intentos que necesite. Alcanzar la presa intermedia —la zona— suma diez puntos, y llegar al agarre final o top otorga 25. A esa puntuación se le resta 0,1 por cada intento, por lo que la precisión y la estrategia también pesan.
Una temporada internacional exigente
Aunque los Juegos Argentinos Urbanos no reparten puntos para el ranking argentino, Tonini valoró la posibilidad de medirse con algunos de los mejores escaladores del país. La cita nacional llegó después de una temporada intensa: cuatro participaciones internacionales, con tres fechas de la Copa del Mundo en Praga (República Checa), Innsbruck (Austria) y Chamonix (Francia), más una Copa Panamericana en Salt Lake City, Estados Unidos.
“Hay mucha gente que escala allá y también tienen infraestructura de más alto nivel, más variedad, todo más grande”, comentó sobre su experiencia en el exterior.
Para acceder a ese circuito, la clasificación depende de los puntos acumulados en el ranking argentino, donde pesan el Campeonato Argentino y las fechas regionales, sudamericanas y panamericanas. Sostener una temporada internacional, en tanto, implica un desafío económico que obliga a los deportistas a gestionar recursos por su cuenta.
“Es mucho rebuscársela porque lamentablemente no hay apoyo para ir a estos torneos. Hay que trabajar, buscar la manera, conseguir apoyos de provincia, de la municipalidad y a veces hacer rifas”, contó.
De El Chaltén al mundo
El vínculo de Tonini con la escalada empezó a los cuatro años, cuando comenzó a tomar clases con su mamá, profesora de la disciplina, en una localidad donde la actividad forma parte de la identidad cotidiana.
“Mi mamá me introdujo al deporte. Acá en Chaltén es la cuna de la escalada y el lugar se presta mucho para salir a trepar afuera”, recordó.
“Amo el deporte, amo lo que hago y no lo cambiaría por nada en el mundo. Es mi pasión”, afirmó.
En su preparación cuenta con un equipo interdisciplinario integrado por entrenador, nutricionista, psicóloga y kinesióloga, que la acompaña en su crecimiento y en sus objetivos de alto rendimiento.

El sueño de Lima 2027
Entre sus próximos desafíos, Tonini tiene una meta inmediata: alcanzar una semifinal internacional en competencias sudamericanas o panamericanas. Pero también hay un sueño mayor que empieza a proyectarse hacia 2027: la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima.
“Mi objetivo y mi sueño a nivel competitivo es pasar a una semifinal internacional. Luego me gustaría lograr la clasificación a alguna competencia, como los Juegos Panamericanos de Lima 2027”, explicó, aunque aclaró que prefiere avanzar paso a paso y concentrarse en cada etapa.
Tras una temporada extensa, la escaladora se prepara para descansar y luego iniciar la pretemporada, a la espera de la confirmación del calendario nacional y con la mirada puesta en las próximas fechas internacionales.