¿Se escapó de la justicia? El fallo que lo dejó preso y los insólitos argumentos de su defensa
La Justicia confirmó una condena de 11 años para un hombre que abusó de sus tres nietas. ¿Qué argumentos intentó usar su defensa para evitarlo? Los detalles que estremecen.
Un hombre de San Juan pasará más de una década tras las rejas: la Justicia confirmó la condena de 11 años por abusar sexualmente de sus tres nietas durante años. El Tribunal de Impugnación rechazó por unanimidad los recursos de la defensa, que intentó desacreditar a las víctimas con excusas que estremecieron a los magistrados.
El fallo original, dictado el 16 de marzo de 2026 por un Tribunal de Juicio colegiado, lo halló culpable de abuso sexual simple reiterado y abuso sexual con acceso carnal reiterado, ambos agravados por el vínculo. Tras el rechazo de la apelación, la resolución quedó firme y el condenado ya fue derivado al Servicio Penitenciario Provincial.
¿Cuáles fueron los descargos de la defensa?
El abogado defensor intentó sembrar dudas sobre la veracidad de las denuncias. Sostuvo que podrían haber sido una invención de la madre de las víctimas, en el marco de un supuesto conflicto familiar que habría comenzado tras una discusión durante una cena de Navidad.
También argumentó que el acusado padecía diversos problemas de salud, incluídas intervenciones quirúrgicas en la próstata y una rodilla, que según él le habrían impedido físicamente cometer los abusos. Además, describió la vivienda familiar como prácticamente un monoambiente dividido por cortinas de tela, donde sería imposible que los ataques pasaran desapercibidos para el resto de la familia.
Otro de los planteos apuntó a que el hombre residía en Río Negro desde 2013 y solo viajaba esporádicamente a San Juan para visitar a sus parientes.
¿Qué dijeron los jueces?
Los magistrados Renato Darío Roca, María Silvina Rosso y Benedicto Correa Patiño analizaron cada uno de los agravios y los desestimaron. En la resolución, pusieron especial énfasis en la coherencia, contundencia y credibilidad de los testimonios brindados por las niñas en Cámara Gesell, un método utilizado para evitar la revictimización.
Los jueces consideraron que las explicaciones de la defensa no resistían el menor análisis frente a la solidez de las pruebas recopiladas durante la investigación.
El calvario de las víctimas
Según consta en el fallo, una de las nietas comenzó a sufrir los abusos cuando tenía apenas 5 años, y la situación se extendió hasta que cumplió 13, entre 2013 y 2021. Otra de las víctimas padeció abusos de tipo simple entre los 8 y los 11 años, durante el período que va de 2017 a 2020.
Los episodios ocurrían durante las visitas del hombre a San Juan, aprovechando momentos en que el resto de la familia se encontraba distraído. Los ataques se realizaban de manera clandestina, lo que permitió que la pesadilla se prolongara durante años sin ser detectada.