Se escondía en una estancia de Ituzaingó con un arsenal y una fortuna encima: quién es el brasileño que cayó
Tenía condena firme, Alerta Roja de Interpol y un mes escondido en Corrientes. Pero fueron sus propios movimientos los que terminaron de delatar el lugar donde estaba. Lo que encontraron a su alrededor dejó más preguntas que respuestas.
Un brasileño condenado a 38 años y 3 meses de prisión por violación fue detenido en la localidad correntina de Ituzaingó, donde se ocultaba desde hacía al menos un mes. Tenía pedido de Alerta Roja de Interpol y llevaba encima un arsenal, 8 celulares, un dron y más de cinco millones de pesos y 10.000 dólares.
El arresto se produjo en una estancia cercana a Ituzaingó. El hombre, identificado como Gilmar Busanello, de 56 años, estaba acompañado por una mujer oriunda de Misiones de 52 años, cuya relación con el prófugo está siendo investigada por los investigadores.
La captura estuvo a cargo de efectivos de la Comisaría 1ª, que trabajaron junto a personal de la Comisaría 2ª, del Grupo Táctico Operativo (G.T.O.) y de la dependencia de Isla Apipé.
Un arsenal listo para usar
En el lugar, la policía secuestró un rifle, una escopeta, una pistola y un revólver, todos en condiciones de ser utilizados, además de una gran cantidad de municiones. La procedencia de las armas es uno de los puntos que intenta esclarecer la Justicia.
También se le incautaron un dron, ocho celulares y una suma importante de dinero: 5.860.000 pesos y 10.000 dólares. Según las primeras hipótesis, el uso de los teléfonos habría sido clave para delatar el lugar donde se escondía. La familia del detenido estaba bajo vigilancia y en algún momento habría tomado contacto con él.
Una condena firme y una fuga que terminó en Corrientes
Busanello tenía condena firme por violación en Brasil y era buscado intensamente por la justicia de ese país. Logró cruzar la frontera hacia la Argentina —no se informó por qué paso— y se ocultó en Corrientes, donde se estima que permaneció durante aproximadamente un mes eludiendo a las autoridades.
El pedido de Alerta Roja emitido por Interpol había puesto en alerta a las fuerzas de seguridad de la región. Ahora, con el detenido a disposición de la Justicia, se iniciaron los trámites para su extradición hacia Brasil.