Se escondieron en el desierto lavallino: cazaban animales para sobrevivir y así los atraparon
Cazaban zorros y comían lo que encontraban para no ser descubiertos. La Policía Rural los atrapó en un operativo que duró dos días. ¿Qué más encontraron en su escondite?
Los sospechosos del crimen de Leandro David Ontivero (23) transformaron el desierto lavallino en su refugio para evadir a la justicia durante más de un mes. La captura se concretó este último fin de semana tras un operativo de la Policía Rural en el paraje El Retiro, cerca de la ruta 142.
Los efectivos del destacamento El Retamo y la Unidad Investigativa Lavalle (UID) cerraron el cerco sobre el Puesto San Antonio, donde los detenidos, de 43, 35 y 41 años, intentaron ocultarse teniendo que sobrevivir de la caza de manera precaria.
¿Cómo lograron sobrevivir?
La permanencia de los prófugos en el territorio dependió exclusivamente de la precariedad y el conocimiento del campo. Los tres sospechosos se desplazaron entre puestos aislados y nunca permanecieron más de una noche en el mismo sitio para no dejar rastros fijos.
Durante el día, solicitaron alimento a los puesteros de la zona, pero ante la falta de ayuda recurrieron a la caza y faena de animales silvestres. En el momento de la detención, los uniformados hallaron pruebas de esta actividad: cuatro trampas para zorros, cuchillos de diferentes tamaños, cueros, un zorro muerto, un caparazón de quirquincho y un huevo de choique.
La huida y captura
El procedimiento del sábado por la tarde se tornó tenso cuando los sujetos detectaron la presencia policial y emprendieron una huida a pie en direcciones opuestas. Los oficiales iniciaron una persecución en el terreno y localizaron a dos de ellos mientras se escondían en un corral caprino situado en la parte trasera de una vivienda rural.
El tercer implicado logró escapar momentáneamente, pero resultó capturado el domingo a pocos kilómetros del primer punto de detención. Todos fueron trasladados a la comisaría 63 y quedaron a disposición de la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta.
El crimen que originó la fuga
El caso que motivó la fuga ocurrió el 17 de marzo en el barrio Buena Vista, de El Borbollón. Leandro David Ontivero, de 23 años, murió tras recibir un disparo por la espalda que salió por su cuello, en medio de una disputa barrial por la desaparición de una chancha. Por este homicidio ya se encontraba detenida e imputada Camila Alexandra Ortiz, de 27 años, señalada como coautora del ataque. La investigación judicial todavía busca a otros dos hombres que participaron en la balacera y que aún no fueron localizados por las autoridades.