Se fue a Australia a trabajar en una bodega y terminó en una mina: su confesión sobre la actividad que rechazaba
Matías Piccin se fue a Australia como enólogo y terminó trabajando en una mina de carbón en Queensland. Antes estaba en contra de la minería. Lo que vio adentro lo hizo cambiar de opinión y ahora tiene algo para decir sobre el debate en Mendoza.
Matías Piccin es enólogo, tiene 34 años y es de La Consulta, San Carlos. Llegó a Australia por un trabajo en una bodega, pero hoy vive en un campamento minero de Queensland y su mirada sobre la minería cambió por completo.
El debate por la minería en Mendoza suma una voz inesperada: la de un mendocino que la conocía desde lejos y que ahora la ve desde adentro. Matías Piccin, enólogo sancarlino de 34 años, reside desde febrero en Queensland, Australia, donde trabaja en una explotación dedicada a la extracción de carbón utilizado en la producción de acero.
Su historia tiene un detalle que la vuelve particular: antes de pisar una mina, estaba en contra de la actividad. Según contó, su experiencia australiana le cambió la percepción sobre el impacto económico, laboral y social que puede tener en las comunidades cercanas.
De la bodega al campamento minero
Piccin viajó a Australia con su título de enólogo bajo el brazo y consiguió empleo en una bodega. Con el correr de los meses apareció la chance de sumarse a una mina en Queensland. Hoy vive en un asentamiento construido para alojar a los trabajadores de la actividad, lejos de los grandes centros urbanos.
"Vivo en un barrio creado artificialmente en el medio de la nada. Estamos a dos horas de la ciudad", describió el sancarlino.
Su rutina laboral es intensa: nueve días seguidos de trabajo con jornadas de 12 horas, y después cinco días de descanso. En la mina se desempeña en un depósito que provee herramientas y repuestos a los trabajadores especializados.
"Mi labor está en el depósito y asisto a los gasistas con los repuestos. Básicamente es una ferretería en un campamento minero", detalló.
El impacto en los pueblos mineros
Uno de los puntos que más lo sorprendió fue la relación entre las minas y las localidades que crecen a su alrededor. Según su relato, buena parte de la actividad económica de esos pueblos depende, de manera directa o indirecta, de la minería, que también genera empleos fuera de las instalaciones.
"He escuchado que en Mendoza se cuestiona que la minería no dejaría recursos en el lugar y se llevarían todo, y la verdad que viviendo en un pueblo minero puedo asegurar que no es verdad", sostuvo.
Para Piccin, los sueldos de los trabajadores mineros se vuelcan en la economía local y abren oportunidades para otros oficios. "Los trabajadores de la minería dejan todo su sueldo en la ciudad y se abren opciones de trabajos secundarios para los habitantes del pueblo, como dentistas, maestros, profesores y albañiles", expresó.
Según su experiencia, la actividad no solo demanda personal para la extracción, sino que también impulsa servicios, comercios y oficios necesarios para el funcionamiento de esas comunidades.
Cuánto gana un minero en Australia
Las remuneraciones fueron otro de los temas que destacó. De acuerdo con lo que señaló, el salario básico de un trabajador minero ronda los 40 dólares por hora, mientras que en los puestos de mayor responsabilidad se puede llegar a los 90 dólares por hora.
"El sueldo básico que tiene un minero son 40 dólares por hora. En otros cargos más arriba se paga hasta 90 dólares la hora", afirmó.
Las cifras, según su relato, muestran el potencial económico de la industria australiana, aunque los ingresos varían según las funciones y responsabilidades de cada puesto.
Qué dice sobre los controles ambientales
El aspecto ambiental también fue parte de su reflexión, sobre todo porque es uno de los ejes del debate minero en Mendoza. Piccin aseguró que, en su experiencia, las explotaciones australianas están sujetas a controles y auditorías, y remarcó la importancia de cumplir las normas.
"El tema del control está muy regulado y culturalmente la gente está acostumbrada a respetar las normas. Existen muchos controles y auditorías", manifestó.
Su descripción apunta al rol de las regulaciones y los mecanismos de fiscalización en el desarrollo de la actividad.
De antiminero a defensor de la actividad en San Carlos
El joven de La Consulta reconoció que su paso por Australia transformó de raíz su opinión sobre la minería. "Siempre fui muy antiminero, tenía una idea muy equivocada de lo que era trabajar en este sector. Tiene muchas cosas muy buenas", confesó.
Además, vinculó su experiencia con el debate que se da en Mendoza y, en particular, en su departamento de origen. "Creo, por ejemplo, que la minería en una ciudad como San Carlos ayudaría a crear muchos puestos de trabajo y de calidad", consideró.
El testimonio de Matías Piccin aporta una mirada personal al debate sobre el desarrollo minero en Mendoza, a partir de su vida en una comunidad australiana cuya economía está estrechamente ligada a esta industria.