Se fue de Sierra Grande para estudiar y volvió con un cargo clave en el proyecto que transforma Río Negro
Una joven de Sierra Grande se fue a estudiar afuera porque no veía oportunidades. Años después, el proyecto energético que avanza en Río Negro le cambió el rumbo: hoy tiene un cargo clave en la obra, y su regreso no fue casualidad.
Fernanda se fue de Sierra Grande para estudiar y regresó convertida en Ingeniera en Biotecnología, con un rol de peso dentro de Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Hoy es responsable de Medio Ambiente en CBI, una de las empresas que construye los tanques de almacenamiento del proyecto, y trabaja desde Punta Colorada.
Su historia resume una apuesta que la provincia viene sosteniendo: que las grandes inversiones energéticas también abran la puerta para que el talento rionegrino se forme, vuelva y construya su futuro en casa.
De las aulas en Villa Regina al yacimiento
Se crió en Sierra Grande y, al terminar la secundaria, las oportunidades no abundaban. Por eso eligió la Universidad Nacional de Río Negro, en Villa Regina, donde se recibió de Ingeniera en Biotecnología. Años después, aquella decisión de irse encontró un camino de regreso.
“Soy nacida y criada en Sierra Grande. Cuando terminé la secundaria no había tantas oportunidades”, recuerda. Hoy, desde Punta Colorada, gestiona parámetros ambientales, residuos, permisos, análisis de laboratorio, capacitaciones y donación de materiales reciclables.
“Para mí es algo muy lindo poder estar trabajando en Punta Colorada, estar en mi casa, en mi tierra y poder estar desarrollando una carrera profesional también”, cuenta. Ejerce cerca de su familia y del lugar donde creció, en medio de una de las principales obras energéticas que se desarrollan en la provincia.
Una política para que el crecimiento se quede en la provincia
Que las grandes inversiones generen oportunidades para los rionegrinos es uno de los objetivos de la gestión del gobernador Alberto Weretilneck. En ese marco, la Ley Provincial 80/20 funciona como herramienta central para priorizar la contratación de mano de obra local y traducir el crecimiento en empleo rionegrino.
“Queremos que el desarrollo que está viviendo Río Negro tenga como protagonista a nuestra gente”, destacó Weretilneck. Y agregó: “Que nuestros jóvenes puedan formarse, trabajar y construir su futuro acá, cerca de sus familias y en la tierra donde nacieron”.
Un rol que históricamente fue masculino
Fernanda ocupa un puesto de responsabilidad y supervisión dentro de la construcción, un ámbito que durante décadas estuvo asociado principalmente a los hombres. Ella lo relativiza: “Hay muchas cosas que son falta de costumbre, no es otra cosa. La verdad que yo he sido bien recibida y no he tenido grandes dificultades por ser mujer”.
Sus jornadas transcurren entre permisos, capacitaciones y controles ambientales. Detrás de cada tarea hay algo que para ella vale especialmente: construir su carrera profesional a pocos kilómetros del lugar donde creció.
Alguna vez tuvo que irse de Sierra Grande para buscar una oportunidad. Hoy esa oportunidad la trajo de vuelta, mientras Río Negro atraviesa una transformación energética histórica y ella escribe la suya: crecer profesionalmente y hacerlo en casa.

