Se fue de viaje y ella se enfermó: la insólita confesión de la mujer de Alberto Cormillot
Estefanía Pasquini confesó en Cuestión de Peso que se enferma cada vez que Alberto Cormillot viaja. Además, se refirió al dolor que le causaron los rumores de embarazo.
Estefanía Pasquini reveló que cada vez que su marido, Alberto Cormillot, viaja por trabajo, ella termina enfermándose. La confesión la hizo durante una charla en Cuestión de Peso (eltrece), donde dejó a todos sorprendidos.
Todo comenzó cuando conversaba con Mario Massaccesi. “Mario, te quiero contar algo. Él se fue el viernes. Y yo el viernes ya me había levantado enferma. Cada vez que él se va, yo me enfermo”, contó entre risas, generando asombro en el estudio.
El conductor no perdió la oportunidad de bromear: “Pero sos un plomo. Este hombre no se puede ir a un congreso tranquilo. Por eso dijo que no la pasó bien”, lanzó, provocando carcajadas entre los presentes.
¿Qué hay detrás de esta reacción?
La pareja lleva más de siete años juntos y tiene un hijo en común, Emilio. A lo largo de este tiempo, tanto Cormillot como Pasquini enfrentaron prejuicios y cuestionamientos públicos, pero siempre se mostraron unidos y cómplices, tanto en lo personal como en lo profesional.
El dolor detrás de los rumores de embarazo
Recientemente, Estefanía también se pronunció en sus redes sociales tras desmentir un rumor que aseguraba que estaba embarazada. En un extenso descargo, dejó claro cuánto le afectó esa noticia falsa.
“Hay cosas que parecen ‘comentarios sin importancia’, pero no lo son. Leer o escuchar que estoy embarazada, cuando no es así, no es un rumor más. Es un golpe”, escribió, visibilizando el impacto emocional.
Explicó el trasfondo: “Porque en nuestro caso, no es un tema simple ni liviano. No puedo ‘quedar’ embarazada sin atravesar tratamientos, procesos largos, desgastantes, emocionalmente muy duros”. Y agregó: “Detrás de eso hay historia. Hay momentos donde tuvimos que ser fuertes uno para el otro cuando en realidad ninguno podía. Hay angustia, frustración, silencios, duelos que no siempre se ven”.
También destacó el amor por su hijo Emilio, pero sin ocultar el dolor: “Y sí, también hay amor y una enorme felicidad por tener a Emilio. Pero eso no borra todo lo demás. No reemplaza el deseo, ni el saber que hay cosas que no se dieron como soñábamos”.
Visiblemente afectada, señaló el efecto de esos comentarios: “Por eso, cuando alguien dice algo así como si nada, sin saber, sin medir, lo que hace es volver a abrir todo eso. Revive el dolor. Y duele”.
Finalmente, hizo un llamado a la empatía: “Ojalá podamos ser un poco más cuidadosos. Con las palabras. Con las preguntas. Con lo que damos por hecho”. Y cerró: “Hablar de hijos, de embarazos, de enfermedades o de cualquier aspecto íntimo no es un tema menor. A veces, lo que para uno es una simple frase, para otro es una herida. Cuidarnos también es eso”.