Se fue del campo en los 90 y volvió gracias a un programa que cumple 30 años en Formosa
Un productor de Ingeniero Juárez había dejado el campo en los 90, pero un programa provincial lo hizo volver. A 30 años de su creación, las familias rurales de Formosa cuentan cómo cambió su historia.
El Galpón G del Paseo Costanero fue el punto de encuentro para una jornada que reunió a productores de toda la provincia. El motivo: los 30 años del Programa de Asistencia Integral para el Pequeño Productor (PAIPPA), una política que nació en 1996 y que transformó la vida de las familias rurales de Formosa.
La celebración incluyó ponencias, conversatorios, presentaciones musicales y una muestra fotográfica que repasó la historia del programa. Participaron autoridades provinciales, legisladores, intendentes, representantes de instituciones, estudiantes, docentes y productores.
Pero fueron las voces de los protagonistas las que le pusieron el cuerpo al aniversario. Productores y productoras de distintos puntos del territorio llegaron a la capital para contar en primera persona qué significó el PAIPPA en sus historias.
Historias que hablan de transformación
Pascual Sánchez, productor ganadero de Ingeniero Juárez, recordó que en los años 90 había decidido alejarse de la actividad rural por las dificultades que atravesaban los pequeños productores. Según relató, el acompañamiento del PAIPPA le devolvió el deseo de volver al campo y retomar una actividad que forma parte de su historia familiar.
Sánchez destacó la articulación con el CEDEVA, que le permitió conocer nuevas tecnologías, genética animal y alternativas para mejorar las pasturas. También valoró los remates ganaderos impulsados desde el Instituto, que abrieron nuevas posibilidades para comercializar la hacienda y obtener mejores precios.
La experiencia se repite, con matices propios, en otras regiones. Navarrete Severo, integrante de la comunidad Pilagá de Campo del Cielo, contó que allí las familias participan de actividades productivas acompañadas por el PAIPPA, desde la siembra hasta la comercialización de animales. Mencionó la siembra de zapallos negros y la participación en remates, además de la producción de ganado mayor, cabras y chivitos.
Desde el bañado La Estrella, Ramón Esteban Echazú, secretario de la Asociación de Productores 6 de Enero, puso el acento en la organización colectiva. Recordó que en 2006, cuando comenzaron a trabajar como asociación, eran 22 productores y enfrentaban numerosas dificultades: sin caminos adecuados, infraestructura, servicios ni canales de comercialización cercanos. Vender un animal podía implicar trasladarse unos 60 kilómetros hasta Las Lomitas.
Con el trabajo conjunto y la articulación con el PAIPPA, los productores lograron avanzar en la titularización de las tierras de los socios fundadores y fortalecer sus mecanismos de comercialización.
“Unidos siempre se hace más”, resumió Echazú, al referirse a una experiencia que les permitió mejorar las condiciones de producción y participar en remates con posibilidades de vender su hacienda sin intermediarios.
Una historia que viene de más atrás
La celebración también propuso una mirada histórica sobre los antecedentes del PAIPPA. La historiadora, investigadora y docente universitaria Mónica Inés Daldovo presentó una síntesis de sus investigaciones sobre las Ligas Agrarias y el Movimiento Agrario Formoseño.
En particular, abordó el proceso de organización campesina iniciado a fines de la década del 60 y el papel de la Unión de Ligas Campesinas Formoseñas (ULICAF), que definió como un proyecto de desarrollo territorial rural construido desde las propias bases campesinas.
Durante el conversatorio posterior, el diputado nacional Luis Basterra y el ex diputado provincial Aldo Ingolotti dialogaron junto a productores sobre el recorrido histórico de estas experiencias y su relación con las políticas públicas provinciales.
A 30 años de aquel lanzamiento realizado el 15 de septiembre de 1996 en la desmotadora de General Belgrano, el aniversario permitió recuperar tanto los antecedentes de las luchas rurales como las experiencias actuales de quienes continúan produciendo en distintos puntos de Formosa.
El cierre tuvo un componente cultural: se presentó una canción dedicada a los 30 años del PAIPPA, con letra de Alfredo Caffa y música y voz de Pacho Araya, y luego actuó Sonidos del Norte Grande, proyecto de la Dirección de Acción Cultural de la Subsecretaría de Cultura que reúne a docentes y músicos de la provincia.
La conmemoración se completó con una muestra fotográfica organizada por la Dirección de Patrimonio Sociocultural, que reúne imágenes vinculadas a la historia del PAIPPA y puede visitarse en el Museo Histórico y Regional Juan Pablo Duffard.