Se fue del país y ahora la Justicia brasileña lo busca: el gesto que le costó la libertad a un argentino
Un argentino hizo gestos racistas en Brasil mientras veía el Mundial. Se fue del país horas después y ahora la Justicia ordenó su captura. ¿Qué pasó realmente en ese bar?
La Justicia de Brasil dictó prisión preventiva para un turista argentino que, tras festejar el triunfo de la Selección en el Mundial 2026, habría realizado gestos racistas contra un empleado afrobrasileño en un bar de Morro de São Paulo. El acusado, identificado como Sebastián Fernando Ayala, abandonó el país horas después del incidente y ahora es buscado internacionalmente.
¿Qué pasó en el bar de Morro de São Paulo?
Según la reconstrucción policial, todo ocurrió el miércoles 15 de julio, cuando Argentina venció a Inglaterra en la semifinal del Mundial. Ayala, que había llegado a Bahía el 10 de julio, celebraba la victoria en un bar del destino turístico. En ese contexto, habría imitado gestos de mono dirigidos a un empleado afrobrasileño que estaba fuera de su horario laboral pero miraba el partido junto a otros argentinos.
Un trabajador del establecimiento grabó la secuencia, que se volvió viral y desencadenó la denuncia. El medio local G1 confirmó que la víctima no estaba trabajando en ese momento.
La fuga y la orden de captura
Ayala tenía su regreso programado para el domingo 19, pero tras el incidente se fue del destino turístico a las 9 de la noche del mismo miércoles. Las autoridades rastrearon su trayecto mediante cámaras de seguridad: lo vieron pasar por el muelle de Bom Jardim a las 23 y llegar al aeropuerto de Salvador a las 3:40 de la madrugada del jueves. Al no presentarse a la Justicia, fue declarado prófugo.
El juez Marcelo Lagrota ordenó su prisión preventiva, calificando el hecho como una “violación de la dignidad humana”. En su dictamen, agregó: “El uso del término ‘broma’ para enmascarar el prejuicio racial es uno de los artificios más perversos del racismo estructural, ya que intenta minimizar la gravedad de actos que generan una profunda repulsión social”.
El caso quedó a cargo de la Comisaría de Cairu, que gestiona Morro de São Paulo. Las autoridades brasileñas ya analizan solicitar asistencia internacional para dar con el paradero del argentino.