Se fue libre de Newell's, pensó en abandonar y hoy triunfa en Grecia: "Armá las valijas"
Se fue libre de Newell's, la pasó mal en México y hasta pensó en dejar el fútbol. Lo que lo cambió todo fue un partido histórico en Grecia: el día que venció al Panatinaikos y su carrera dio un vuelco inesperado.
Diego Romano, el exvolante que debutó en la primera de Newell's y que hoy vive en Heraklion, repasó su carrera y contó los momentos más duros que atravesó lejos de Rosario. A los 46 años, el hombre que nació en zona sur y jugó en Tiro Federal y San Martín de Tucumán, entre otros clubes, dialogó con Ovación desde la isla de Creta para el ciclo "Qué es de tu vida?".
Hijo de un expolicía que trabajaba de herrero, Romano recordó su infancia en el Fonavi de Grandole y Gutiérrez. "Un poco áspera, ja, pero muy linda", describió el barrio. Y sobre el oficio de su padre bromeó: "Por eso no quise saber nada con eso".
El debut en Newell's y una camada que ya no se repite
Su llegada a la primera división llegó de la mano del Ruso Ribolzi, en un partido ante Colón. "Él me dio la chance", recordó Romano, que en ese momento compartió plantel con Larry Saldaña, Lucas Bernardi, Diego Crosa, Pomelo Mateo, Damián Manso, Chiqui Quintana y Paulo Rosales.
Para el exjugador, esa camada de juveniles fue algo que se perdió en el fútbol actual. "Jugábamos todos chicos del club, algo que se ha perdido mucho. Ya no salen tantos de las inferiores y es increíble", señaló. Y apuntó contra los grandes: "Me cuesta creer que tanto Boca, River, Central y Newell's con tantos extranjeros. Antes no sucedía eso".
Romano incluso contó que les recomienda a los griegos apostar por las divisiones inferiores, aunque no lo entiendan: "Son un país comprador, quieren comprar y obtener resultados enseguida".
"No me gusta para nada" el fútbol argentino
Consultado sobre el presente del fútbol argentino, Romano fue categórico: "No me gusta para nada. Veo algo, pero no me gusta el formato, no me gusta cómo se juega... No se entiende cómo se juega".
En la misma línea, explicó que en Grecia le preguntan y no sabe qué responder: "El fútbol es fácil, el que gana el torneo debe ser el campeón y listo. Acá son 16 ó 18 equipos, dos rondas y sale el campeón".
Tiro Federal, un recuerdo que lo golpeó
Cuando le contaron que el estadio de Tiro Federal donde jugó ya no existe, Romano se mostró sorprendido y apenado: "No lo sabía, la verdad que es una tristeza enorme. Pasé dos años hermosos. Un club con linda historia y disfruté mucho el tiempo en que estuve".
De jugar hasta los 40 a la vida en Grecia
El exvolante contó que se retiró a los 40 años, tras jugar en tercera y cuarta división. Luego se dedicó al scouting para empresas griegas, con la intención de traer chicos de Argentina. Su hijo más chico fue comprado por Inter, lo que llevó a la familia a mudarse un año y medio a Milán. Después llegó a préstamo a Creta, de primera división, y se instalaron nuevamente en Grecia.
Sobre las diferencias culturales, Romano señaló que Grecia no es de los países más organizados de Europa y que la cultura se parece bastante a la argentina. "Cuando estuve en Italia era otro mundo. Ahí se extrañaba mucho más", comparó. Y añadió: "En lo familiar son semejantes, son de juntarse a comer los domingos. Igual se extrañan los afectos, los amigos".
Los cinco meses que casi lo sacan del fútbol
Uno de los pasajes más duros de su carrera fue su llegada a Ergotelis. "Sufrí y me costó mucho. Venía de San Martín (Tucumán), de que me vaya todo bien, de que me quieran... Y acá eran todos fríos", relató.
En ese club, según contó, eran todos extranjeros. "Llegaban a entrenar con terribles autos, vestidos de traje y yo era muy simple. Empecé a jugar mal, no me salían las cosas, no entendía el idioma y me daba cuenta que hablaban de mí", recordó.
La situación familiar era desesperante: "Llegaba a mi casa y mi señora y los nenes lloraban porque no podían ni ir al súper". En un momento, Romano le pidió a su esposa que armara las valijas para volver, pero ella lo frenó: "No, aguantemos un poco más que se va a dar".
Fueron cinco meses difíciles, pero el club lo bancó porque lo habían comprado. Hasta que llegó el gol y la victoria ante Panatinaikos, al que nunca habían vencido. "A partir de ahí todo cambió, fue un vuelco total porque en esta sociedad te respetan por rangos", contó. Tiempo después le renovaron el contrato por tres años.
Romano reflexionó sobre la idea de que en el exterior todo es más fácil: "Me pasó exactamente eso. Cuando vine lo hice por lo económico. Había que hacer el esfuerzo, pero cuando las cosas no salen se hace complicado. El sacrificio y la mentalidad que tenemos los argentinos nos lleva a salir adelante".
El temperamento argentino y las enseñanzas
Sobre el carácter del jugador argentino, Romano admitió: "Nosotros nos amargamos por la derrota. Hay otros que no los afecta. Había partidos que perdíamos, salíamos y nadie te decía nada. Me encerraba en la habitación, ni mi señora me podía hablar". Con el tiempo, aprendió que tampoco debía ser tan así.
Diez al toque con Diego Romano
1- ¿El compañero que más te sorprendió?
-Sergio Leal. Jugó en Grecia conmigo. Un uruguayo que pasó por Gimnasia.
2- ¿Cuál fue el mejor vestuario que integraste?
-San Martín de Tucumán, el ascenso en 2008.
3- ¿Qué fue lo más difícil al dejar Rosario?
-Lo afectivo. Si bien vine con mi familia, lo que se extrañan son los amigos, mis viejos, mis hermanos.
4- ¿Qué costumbre incorporaste a tu vida estando en Grecia?
-El orden, ser un poco más ordenado.
5- ¿Qué entrenador te marcó?
-Carlos Roldán, en San Martín de Tucumán.
6- ¿Quién fue tu máximo ídolo?
-Maradona. Por encima de Messi, aunque Leo es lo más. Creo que Diego es algo superior.
7- ¿Si pudieras volver a jugar un partido, cuál elegirías?
-El partido que debuté en Newell's en primera división porque no lo disfruté. El estrés me superó.
8- ¿Te han defraudado en el fútbol?
-Sí. Creo que el fútbol es un tanto injusto.
9- ¿Alguna vez pensaste en largar todo?
-Sí, varias veces.
-Ampliá la respuesta.
-Cuando quedo libre en Newell's me fui a México y la pasé muy mal. No era lo que me dijeron, no podía volverme, no teníamos plata para el pasaje, mis viejos haciendo malabares por todos lados para tratar de mandarme cien dólares. Me acuerdo como si fuera hoy que era para el pasaje de vuelta. Me habían cortado la comida, me habían sacado todo y no tenía forma de volverme. Ahí fue cuando le dije a mi señora: "No juego más". Paré tres o cuatro meses hasta que me llevaron a prueba a El Porvenir. Ahí reinicié mi carrera.
10- ¿Con qué jugador famoso de los que vos admirás te hubiese gustado tener de compañero?
-A Messi.
Bonus - ¿Qué cambiarías si pudiera volver a tus inicios?
-Nada porque no soy de arrepentirme de los errores. Te hacen crecer y al final me fue demasiado bien con la carrera que hice.