Se hacía pasar por una fábrica de bicicletas: el detalle que lo delató y lo mandó a prisión
Se hacía pasar por una fábrica de bicicletas, cobraba por transferencia y nunca entregaba nada. Lo que encontraron al cruzar las direcciones IP fue lo que lo hundió.
Un hombre de 29 años quedó detenido y con prisión preventiva, acusado de hacerse pasar por una empresa fabricante de bicicletas para vender productos que nunca entregaba. La investigación la llevó adelante la fiscal penal especializada en Ciberdelincuencia, Sofía Cornejo, y la medida la dispuso la jueza del distrito Centro, Claudia Puertas.
La audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria estuvo a cargo del auxiliar fiscal Nicolás Alonso López, en representación del Ministerio Público Fiscal. La jueza controló la legalidad del procedimiento, escuchó los argumentos de las partes y hizo lugar a lo pedido por la Fiscalía: dictó la prisión preventiva del imputado.
El engaño que encendió la alarma
Todo empezó con una denuncia del apoderado de una firma dedicada a la fabricación de bicicletas. El representante advirtió que usaban sin autorización la identidad comercial de la empresa, sus imágenes y su material publicitario para ofrecer productos en perfiles apócrifos de Instagram y en un sitio web que simulaba ser el oficial.
Según la denuncia, los compradores eran inducidos a hacer transferencias bancarias y pagos por billeteras virtuales. Los productos nunca llegaban y, después de cobrar, los vendedores cortaban la comunicación.
El cruce de datos que complicó al sospechoso
Con la causa en marcha, la Fiscalía identificó a varios damnificados y revisó información aportada por plataformas digitales, entidades bancarias y billeteras virtuales. Ese material permitió detectar coincidencias entre las direcciones IP usadas para administrar los perfiles investigados y las asociadas a las cuentas que recibían el dinero, además de movimientos financieros entre distintas cuentas.
Con esos elementos, Cornejo pidió autorización judicial para que personal de la Dirección General de Ciberdelincuencia allanara tres domicilios, secuestrara dispositivos electrónicos y otros elementos de interés para la causa, y detuviera al ahora imputado.