Se hicieron pasar por operarios de telefonía y entraron a la casa de un comisario retirado: la frase que les dijo
Un comisario retirado de 80 años abría la puerta de su casa en Guadalupe Oeste cuando dos falsos operarios de telefonía lo sorprendieron por la espalda. Lo que le dijeron con la faca apoyada en las costillas y lo que encontraron los vecinos horas después.
Un comisario retirado de 80 años vivió una hora de terror en su casa de barrio Guadalupe Oeste cuando dos hombres que simulaban reparar cables de telefonía lo redujeron con una faca y le vaciaron la vivienda. El hecho, que conmocionó a los vecinos de calle Mitre al 7.300, ocurrió el miércoles 15 de octubre por la tarde.
El engaño en la puerta de su casa
La víctima regresaba de una consulta médica de rutina pasadas las 15 cuando vio a dos desconocidos con ropa de trabajo y herramientas en la vereda. Al demorarse unos segundos intentando abrir la cerradura, uno de los sospechosos lo abordó por la espalda, le apoyó una faca en el costado del tórax y lo empujó hacia adentro de la propiedad.
Por el empujón y la prótesis de cadera que limita sus movimientos, el hombre cayó pesadamente al piso entre la cocina y el comedor. Quedó tendido ahí durante más de una hora mientras los delincuentes revolvían placares, cajones y muebles de todos los ambientes.
"Entrá, viejo, que no te vamos a hacer nada"
El propio jubilado relató a la policía cómo fue el asalto: "Fui 30 años policía, vi a este tipo con unos cables y unas pinzas en la mano y no me gustó nada. Me puso una cuchilla en la costilla y me dijo: 'Entrás, viejo; entrá que no te vamos a hacer nada'. Les dije: '¿Qué plata voy a tener? Soy jubilado'. Mentiría si dijera que me pegaron; no me golpearon, tuvieron un poquito de piedad".
Rescate y botín
La alarma recién se activó cerca de las 21, cuando la esposa de la víctima volvió a la casa y encontró la puerta trancada por dentro. Con ayuda de vecinos de la cuadra logró forzar el acceso y rescatar al octogenario, que seguía en el suelo sin poder levantarse.
Los ladrones se llevaron una notebook, una tablet, la billetera de la hija del jubilado con su DNI y dos juegos completos de llaves. En el piso dejaron tirado un chaleco reflectante amarillo, el mismo que usaron para hacerse pasar por operarios de servicios.
Qué investiga la Justicia
El caso quedó en manos del fiscal de Flagrancia en turno del MPA, que ordenó identificar testigos entre los vecinos, revisar las cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona y secuestrar sus imágenes. También dispuso peritajes criminalísticos en la vivienda, realizados por especialistas del área Científica de la PDI.
La calificación provisoria del hecho es robo calificado por el uso de arma.