Se hicieron pasar por policías para entrar a una casa en Rafaela: adentro los esperaba una pareja de 77 y 75 años
¿Cómo convencieron a un matrimonio de 77 y 75 años de que su hija podía ir 15 años a prisión? La Fiscalía reconstruyó el paso a paso de la maniobra que terminó con un empleado judicial detenido. Lo que querían que firmaran los padres, adentro de la nota.
Un empleado de la Oficina de Gestión Judicial de Rafaela fue imputado por extorsión en grado de tentativa y permanecerá 30 días detenido. La Justicia tomó la decisión este lunes 2 de noviembre tras las audiencias imputativa y cautelar que se realizaron en los Tribunales de la ciudad.
El imputado es Eduardo Marcelo Del Favero. La causa también involucra a un integrante de la Policía de Santa Fe y a una mujer que todavía no fue identificada.
La audiencia de atribución imputativa arrancó a las 7:30 en la Sala 2, con el juez José Luis Estévez y la fiscal Fabiana Andrea Bertero a cargo. La querella, que representa a la familia damnificada, está en manos del abogado Carlos Farías Demaldé, mientras que Federico Scarinci ejerce la defensa del acusado.
La maniobra que empezó como una requisa
El hecho que originó la investigación ocurrió el 15 de octubre, cerca de las 19, en una vivienda de calle Vélez Sarsfield al 1300, en la esquina con Francisco Peretti, en barrio Jardín.
Allí viven Miguel Ángel Balbiano, de 77 años, y María Cristina Vaquero, de 75. Ese día los sorprendió una situación que en un principio parecía un operativo policial.
Según la imputación de la Fiscalía, Del Favero habría actuado de común acuerdo con el funcionario policial Emanuel Ávila y con una mujer que aparentaba pertenecer a la fuerza de seguridad.
El policía y su acompañante llegaron a la casa y fueron atendidos por Vaquero. La mujer preguntó por María Laura Balbiano, hija del matrimonio, y dijo que tenían una orden para revisar el inmueble.
En ese momento apareció Del Favero, que habría manifestado que se haría cargo de la situación. Las otras dos personas se retiraron. Así, aprovechando la presencia previa de quienes parecían estar haciendo un procedimiento oficial, el empleado judicial consiguió entrar a la vivienda.
Las advertencias que sembraron el miedo
Ya adentro, la cosa cambió por completo. De acuerdo con la acusación, Del Favero les habló a los dueños de la casa sobre supuestas estafas que habrían cometido su hija María Laura y su yerno Geraldo Keiffer Dinobile Serrano.
Les habría asegurado que había muchas personas perjudicadas, sumas importantes de dinero reclamadas e investigaciones penales contra ambos.
La Fiscalía sostiene que fue más lejos: les dijo que su hija podía recibir una condena de hasta 15 años de prisión. Sobre su yerno, de nacionalidad venezolana, habría advertido que podía ser detenido y deportado del país.
Según la imputación, esas afirmaciones generaron temor y desesperación en los adultos mayores, que no sabían nada de las supuestas denuncias ni de las deudas mencionadas.
La deuda que les querían hacer firmar
Para los investigadores, el objetivo de la visita era que los padres asumieran una obligación económica que no les correspondía. La cifra que se pretendía reconocer por escrito oscilaba entre los 30.000 y los 35.000 dólares.
La Fiscalía considera que Del Favero habría usado la preocupación de la pareja por la situación judicial de su hija para intentar arrancarles ese compromiso. Sin embargo, el matrimonio se negó a firmar.
Pese a la negativa, el acusado habría insistido en que una promesa verbal no alcanzaba y que había que dejar constancia escrita de la deuda. En la imputación quedó registrada una frase que refleja ese momento de presión:
“De palabra no se arregla porque puede fallar, lo mejor es firmar, hacer un acuerdo y firmar”.
“Se van a arrepentir”
La situación cambió cuando María Cristina Vaquero llamó por teléfono a su hija. Minutos después llegaron a la casa María Laura Balbiano y su pareja, que se encontraron con Del Favero y le exigieron que se fuera.
Según la Fiscalía, antes de retirarse el empleado judicial les dijo: “Se van a arrepentir”.
Finalmente se marchó sin conseguir que los adultos mayores firmaran el reconocimiento de deuda. Justamente porque no logró el objetivo económico que se le atribuye, la acusación fue formulada como extorsión en grado de tentativa.
Qué pasa con el policía y la mujer sin identificar
La causa no se agota en Del Favero. La Fiscalía también menciona al funcionario policial Emanuel Ávila como una de las personas que habría actuado de común acuerdo para llevar adelante la maniobra.
Además, sigue pendiente la identificación de la mujer que habría participado de la falsa requisa. La investigación busca determinar qué hizo cada uno y cómo se habría organizado el episodio que terminó con la denuncia de la familia.
Treinta días de prisión preventiva
Tras las audiencias de este lunes, la Justicia resolvió que Del Favero siga privado de su libertad durante 30 días. La medida se adoptó en el marco del proceso penal que impulsa la fiscal Fabiana Bertero, con la querella de Carlos Farías Demaldé y la defensa de Federico Scarinci.
La investigación continuará para esclarecer las circunstancias del hecho y establecer las responsabilidades penales. Cabe recordar que la prisión preventiva es una medida cautelar y no una condena: la responsabilidad del imputado deberá determinarse a lo largo del proceso judicial.