Se hizo el guapo en plena calle y terminó detenido: tenía una causa pendiente
Un hombre rompió a golpes los vidrios de un auto en Neuquén y terminó detenido. Pero lo que parecía un simple incidente escondía un secreto que los policías descubrieron al verificar su identidad. ¿Qué encontraron?
Un sujeto que la noche del jueves destrozó a golpes los vidrios de un auto en pleno centro neuquino terminó tras las rejas. Pero lo que parecía un simple incidente de tránsito escaló cuando los policías descubrieron que sobre él pesaba un pedido de captura por un robo con arma.
El hecho ocurrió alrededor de las 22 en la esquina de Olascoaga y Perticone. Vecinos alertaron a la Comisaría Segunda por un disturbio en la vía pública, y al llegar los uniformados se encontraron con una escena violenta: un hombre descargaba su furia contra un Peugeot 208, rompiendo los cristales a puñetazos.
El ataque y las consecuencias
El conductor del vehículo, que estaba en el interior, sufrió lesiones leves y fue asistido en el lugar. Tras el episodio, se trasladó a la dependencia policial para radicar la denuncia formal por los daños y las agresiones.
El agresor, identificado como un sujeto con antecedentes, fue demorado en el acto. Pero la situación dio un giro inesperado cuando los efectivos consultaron su identidad en los sistemas informáticos policiales.
Un pasado que lo delató
Allí comprobaron que el hombre era buscado por la Justicia. Tenía un pedido de captura vigente, emitido en el marco de una investigación por robo con arma, con intervención de la Fiscalía de Robos y Hurtos.
De esta manera, el violento episodio se transformó en una detención efectiva. El sujeto quedó alojado en la Comisaría Segunda, a disposición del magistrado interviniente, mientras continúan las actuaciones judiciales.