Se hizo pasar por dueño y tomó un terreno en la capital: la Justicia lo condenó
¿Pensó que nadie lo descubriría? Un comerciante de 52 años terminó condenado tras usurpar un terreno en San Miguel de Tucumán. Conocé los detalles del fallo.
Un comerciante de 52 años fue condenado en Tucumán por apropiarse de un terreno ajeno mediante violencia. La pena: dos años de prisión condicional tras ser hallado culpable del delito de usurpación por despojo.
El fallo se conoció este jueves 6 de agosto, al cierre del juicio oral y público. La causa fue impulsada por la Unidad Fiscal Especializada en Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II del Ministerio Público Fiscal.
¿Cómo se apoderó del terreno?
El fiscal Fernando Blanno, junto a las investigadoras Daniela Briz Tomás y Sofía Alderete Bimbi, detalló que el acusado ejecutó un plan para quedarse con el inmueble ubicado en pasaje Amenábar al 4300, en la zona noroeste de San Miguel de Tucumán, entre el 30 de octubre y el 4 de noviembre de 2024.
Según la acusación, el hombre abrió una puerta en la pared medianera para conectar el terreno con su vivienda, instaló un medidor de luz y contrató herreros para reemplazar el cerramiento original por un nuevo portón de chapas. Estas maniobras, para la Fiscalía, evidenciaron su intención de ocupar el predio de manera definitiva.
Blanno remarcó que el comerciante tuvo control total de las acciones: dio órdenes a los trabajadores, colocó cadena y candados, y conservó la llave del portón hasta que la Justicia ordenó restituir el inmueble. Ese detalle, según el fiscal, evitó que el conflicto escalara aún más.
El violento desalojo del dueño
Todo comenzó el 30 de octubre de 2024, cuando el propietario estaba en el terreno junto a su esposa. En ese momento, el ahora condenado llegó de manera agresiva y los expulsó, asegurando que el lugar era suyo.
La tensión aumentó el 2 de noviembre: el damnificado intentó volver, pero encontró la entrada bloqueada por un auto del comerciante. Dos días después, el 4 de noviembre, el acusado aprovechó la ausencia del poseedor para ingresar con un grupo de trabajadores.
Les ordenó retirar los postes y la tela metálica del frente y colocó un portón de zinc asegurado con candado, consumando así el despojo. La restitución recién se concretó el 20 de mayo de 2025, cuando el condenado entregó la llave durante el procedimiento judicial.
La jueza María Alejandra Balcázar, tras un cuarto intermedio, hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dictó la condena. Además, le impuso reglas de conducta, entre ellas prohibición de contacto con la víctima y de realizar actos de hostigamiento.