Se le acabó la paciencia a más de la mitad del país: el dato que preocupa a Milei
Más de la mitad del país ya no quiere esperar más y el reclamo por un cambio de rumbo se hace sentir con fuerza. Mientras el consumo sigue en picada, los números que encienden todas las alarmas.
Mientras el consumo sigue en caída libre, el Gobierno de Javier Milei recibe un nuevo llamado de atención: casi seis de cada diez argentinos quiere un cambio de rumbo económico de cara a las próximas elecciones presidenciales.
Así lo reveló una encuesta de la consultora Zentrix correspondiente a agosto de 2026. El 59,8% de los consultados dijo que pretende que el modelo económico cambie, mientras que solo un 38,7% quiere que continúe tal como está.
El malestar se concentra en los sectores más bajos
El reclamo de cambio es especialmente fuerte entre los niveles socioeconómicos bajos: allí alcanza al 72,6%, contra apenas un 25,3% que quiere mantener el rumbo actual. En los sectores medios, las posiciones están prácticamente empatadas: 50,1% por el cambio y 49,5% por la continuidad.
La relación se invierte en los sectores altos, donde el 60,7% prefiere seguir con el mismo modelo y el 36,8% se inclina por modificarlo.
¿Cuánto están dispuestos a esperar?
La encuesta también consultó cuánto tiempo están dispuestos a esperar para ver resultados económicos. El dato más contundente es que al 53,2% ya se le acabó la paciencia, mientras que solo el 22,9% sostiene que ya está viendo resultados.
Entre los que todavía están dispuestos a darle tiempo al Gobierno, el 8,1% esperará hasta fin de año, el 4,8% hasta mediados de 2027 y el 11% hasta las próximas elecciones presidenciales.
El consumo no levanta cabeza y crece el temor a la deflación
Este escenario se da en paralelo a la caída del consumo. Según el último relevamiento de CAME, las ventas minoristas bajaron 2,7% en agosto respecto de julio, con los sectores de alimentos y farmacia como los más golpeados.
En la comparación interanual, las ventas también cayeron un 0,2% frente a agosto de 2025, y el acumulado del año ya muestra un derrumbe del 2,4%. Por rubros, farmacia lidera la caída con un 4,5% interanual, seguida por alimentos con un 3,6%. El único rubro que subió fue perfumería, con un 3,6%.
En este contexto, algunos empresarios empiezan a temer que la inflación persistente, de entre 1,5% y 2,5% en los últimos meses, pueda dar paso a un escenario de deflación en el mediano plazo, sobre todo si se frena la suba de los servicios en los meses previos a las elecciones de 2027.
“Hace un mes dejó de caer el consumo, pero está por el piso. Solo paramos el derrape bajando precios. Vamos hacia la deflación”, alertó un alto funcionario de una alimenticia en diálogo con El Destape. De hecho, en la primera semana de setiembre, el precio de los alimentos cayó un 0,7%, según la consultora LCG.