Se le rompió el termómetro en plena clase: lo que tuvieron que hacer con el mercurio
¿Qué hicieron los especialistas para juntar las gotas de mercurio que quedaron en el primer piso del Colegio N° 17?
Un termómetro se rompió dentro de un aula del Colegio Secundario N° 17 de Río Gallegos y el mercurio quedó derramado en el piso. La situación obligó a activar un operativo especial para retirar el material peligroso y dejar el espacio en condiciones seguras.
La intervención estuvo a cargo de la División Riesgos Químicos, Biológicos y Nucleares, que depende del Departamento Riesgos Especiales. Los trabajos se hicieron este jueves en el edificio de Solís y Beccar, después de que la rectora Daniela Ramos pidiera assistance.
Los efectivos, equipados con elementos de protección personal, trabajaron entre las 12:50 y las 14:07.
Cómo se retiró el mercurio del aula
El primer paso fue aislar el aula, ubicada en el primer piso, y ventilar el ambiente. Después, los especialistas juntaron las gotas de mercurio con cinta adhesiva y papel absorbente, y las guardaron en recipientes herméticos.
Todo el procedimiento quedó documentado con fotografías, y los residuos se retiraron según la normativa vigente.
De acuerdo con el informe, el espacio terminó ventilado y sin riesgos. El material recolectado quedó bajo resguardo de la institución educativa para su disposición final, tal como establece la Ley Nacional N° 24.051 de Residuos Peligrosos. Las autoridades del colegio, además, recibieron asesoramiento técnico.
La tarea se enmarcó en el protocolo HAZMAT, la sigla en inglés de Hazardous Materials (materiales peligrosos), que fija los pasos para identificar, contener y manipular sustancias que pueden afectar la salud o el ambiente.
El antecedente de Puerto San Julián
No es la primera vez que un termómetro roto activa un operativo de este tipo en Santa Cruz. El lunes 19 de octubre, la rotura de un termómetro de mercurio en el Colegio Secundario N° 2 de Puerto San Julián llevó a evacuar el edificio de manera preventiva.
En ese caso, el personal de la División Cuartel 3° trabajó entre las 10:15 y las 12:30. Al llegar, verificó que la sustancia estaba contenida en un vaso de precipitación y la trasladó al hospital local para su disposición final.
El operativo contó con el asesoramiento técnico y telefónico de la División Riesgos Químicos, Biológicos y Nucleares de Río Gallegos, a cargo de la oficial inspectora Belén Cáceres. La emergencia se resolvió sin personas lesionadas ni contaminación del entorno.